jueves, 7 de marzo de 2013

DÍA DE CUMPLEAÑOS

Día cinco de marzo, mi cumpleaños. No he planeado nada simplemente disfrutar de Buenos Aires e ir improvisando. Paseo de nuevo por Puerto Madero, después una calle peatonal paralela a C/ Florida, llena de bares y restaurantes, donde picotee algo con una cerveza bien fría, ya que el día fue bastante caluroso. En el rato de descanso del hostel, feliz y emocionado leyendo correos, mensajes privados del facebook, los del muro, llamados de todos los que os acordasteis y quisisteis aportar vuestro granito de arena para que este día fuera especial. Mientras releía estos mensajes me llego uno de Ana, una chica que conocí en Bariloche para confirmar hora y lugar para cenar juntos y festejar el día, una excusa perfecta para juntarnos y continuar las charlas que se quedaron a medio o pendientes en el hostel de Bariloche. Noche muy especial simplemente por la compañía, hubo regalos incluidos con lo que tuve que ocultar mi sofoco, es algo de lo que nunca aprenderé, me encanta recibir regalos pero me da mucha vergüenza, aunque seguro que pensareis que eso en mi es imposible, pero así es aunque lo disimulé muy bien. Ya de vuelta, no muy tarde conversaciones con compañeros del hostel y pronto a dormir. En ese duermevela repasando el día, con las muestras de afecto, la cena relajada y entrañable, no podía de por menos sentirme feliz y privilegiado, un ser realmente afortunado. Seguro que dormí con una sonrisa.

Se programan visitas guiadas los miércoles por la mañana desde el hostel recorriendo el centro y San Telmo, contando la historia y política del país y de la ciudad desde su formación hasta el momento actual. Siempre hay anécdotas que no se han escrito o mejor dicho yo no he leído, por lo que resulta curioso y gratificante.

Tenía ganas de llegar al hostel, no tan sólo por que estuviera cansado, sino para comenzar un libro que me regalo Ana de cuentos de mujeres argentinas, comencé y me engancho, no sólo por la literatura sino por las palabras, giros que son desconocidos para mi, y es una forma rápida de entender su "lengua", así que todo el medio día lo dediqué a leer, ya que por la tarde tenía pensado ir a algún antro a relajarme. Justo en plena siesta emprendí camino, la primera vez que salía sin la mochila, no quería se presa fácil de los que están al acecho de turistas, y yo por argentino no paso mucho. Tarde más o menos relajada sin parar de preguntarme que que hacía en ese lugar, hasta que salí y deje de preguntármelo. Directo a la quinta planta, sin pasar por mi habitación, donde se encuentra el bar, allí estaban dos canarios con los que había coincidido en el tour de la mañana con lo que después de intercambiar impresiones y recomendarles sitios del sur nos despedimos con los deseos que disfrutarán tanto como yo lo había hecho.

Otro vino y me acuesto, fue lo que pensé en un principio, nada más lejos de la realidad. Tres chicas y un chico brasileño tuvieron la culpa de seguir con otro vino y cerveza. A una de ellas le apetecía bailar por lo que después de un grato rato, Alex y yo nos pareció buena idea salir, para mi sería la primera noche que saldría en Buenos Aires. Todos los comienzos son buenos y este prometía, hasta llegado un punto que me sentí un poco utilizado, por lo que había a que poner punto y final a la noche, no obstante eran las cinco de la mañana de un miércoles. Taxi y camino a "casa" deseando acostarme. ¡Por fin en la cama! Descubrir la colcha, apartar la mochila era lo que me separaba del descanso. Descanso que no se produjo al apartar la mochila y ver que el iPad no estaba,tampoco eran horas de remover todo, ya lo haría temprano. Efectivamente fui el primero en levantarme para hablar con la dueña, tengo claro quien fue, pero sin pruebas no se puede acusar a nadie, aunque después de hablar todos coincidíamos en que se trataba de un argentino que yo confundía con brasileño que no para de trapichear por el hostel. Quedamos en que subían y registraban todos los equipajes, yo advertí a los otros compañeros de cuarto que no iba con ellos pero que era la forma de poder registrarlo a él, ya que ellos llegaron por la noche. Desilusión, no se encontró nada, había que buscar de otra forma, cámaras de vigilancia, por lo que me tire toda la mañana viendo vídeos de gente cotidiana, haciendo cosas normales. No se ve a nadie, salvo nosotros entrar o salir de la habitación, por lo que esta bastante claro. Para un día que dejo el ordenador para que no me lo roben ¡me lo roban! Todavía no se cómo lo ha sacado o escondido en algún lugar, la habitación la hemos puesto patas arriba, incluso en el aire acondicionado, pero no somos profesionales del hurto, ya lo doy por perdido aunque me queda una pequeña esperanza, si lo recuperé en Costa Rica, por que no aquí. Siento sobre todo cosas que tenía dentro de las que no hay copia, ideas, cuentos escritos estos meses que desaparecerán sin otra misión de haberme ayudado en momentos del viaje, narraciones sin fuste pero que son mías, sentimientos íntimos aún sin compartir, momentos, simples momentos que sólo son míos.

Tarde de comisaría para coger un papel que no servirá dejada pero hay que hacerlo.

Besos mil.
































3 comentarios:

  1. Còmo lo siento...aunque seguro que lo encuentras(conociendote).Se te ve guapìsimo ,moreno y delgado,vaya,tu sabràs¡¡ mucha suerte y un monton de besos vov s

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  2. Hola Alfonso
    Muchas felicidades!!!!
    Soy Menchu de Logroño (compañera tuya en la escuela de Madrid).
    Te sigo en el blog y estoy muy contenta de saber de ti. Vaya envidia compañero...
    Seguiremos en contacto.
    Muchos besos y abrazos

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  3. ¡Menchu! No te imaginas la alegría que me ha dado saber de ti. Aunque no te lo creas fuiste la primera persona que pensé el otro día, cuando escribiste el comentario. Más de una vez te he buscado sin éxito y cuando he ido a Logroño no he dejado de mirar por sí coincidíamos en un bar. Dame un toque por Facebook o correo.
    Besos mil.

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