Que un bar sea antiguo no significa que tenga que tener polvo y telarañas.
La velada de la noche de "cena Murciana" fue entrañable. El vino también ayudo pero pudo más la compañía.
Cada vez tengo más pronunciado el corte de albañil.
Grupos de feligreses cantando de iglesia en iglesia. El Vía Cruscis esta presente y ahora mucho más con el Papa argentino.
Este año me pierdo la tamboras a de Hellin, bando de la huerta y fiestas de primavera... En todos sitios no se puede estar.
Charla con quienes llevan el bar del hostel con las cosas que pueden hacer.
En el Clover ya me siento como en casa, incluso aunque este vacío.
He experimentado a hacer palomitas con pimentón picante. El resultado es bueno para beber más cerveza y el color también.
Es un gran halago cuando te dicen que eres alguien especial, aunque tu no te veas como tal.
Son agradables las conversaciones en la terraza del hostel, estrellas, luna, compañías y tejados del centro de Buenos Aires.
De charla con un mejicano en la barra de un bar, al final me ha invitado a la cerveza y a que me pase por la noche por el bar donde trabaja. Nunca se sabe donde vas a encontrar a un buen tipo.
Las "CHO..." No me importa escribirlas en el iPhone, pero para textos largos resulta muy incómodo. Momentos en los que recuerdo mi iPad.
Gente que entra y sale del hostel que no volveré a ver. Con algunos da pena saber que no coincidirás. Pero a todo el mundo no se puede conocer.
En el bar donde trabaja el mexicano se empeña en hacerme un tatuaje gratis. Va demasiado borracho y yo no tanto para dejarme.
Mi ahijada me ha mandado una foto de hace muchos años, su padrino haciendo el tonto como siempre. Me ha emocionado.
Otoño en BA, primavera en Murcia con su color y olor...
Días extraños y recibo malas interpretaciones en idiomas que no comprendo. Tengo que hablar y entender.
He conocido a un portugués que estudio en Murcia con erasmus. Curioso que tenga que ser en BA cuando vivía en la calle Correos de Murcia.
Todo el centro cortado, cánticos con altavoces para los feligreses.
Aprovechando las sobras tortilla de coliflor picadas con tápenas. ¡Recomendable!
Hoy despedida de BA de la gente del hostel y Clover... Nuevo destino.
La cerveza artesanal de Gonzalo el que lleva el bar del hostel, realmente me ha sorprendido muy gratamente, una IPA muy correcta.
Recibido por privado: "un abrazo fuerte Alfonso... muy fuerte... cuiidemonos.... es un plus tener esa sensibilidad... que mucha gente Alfonso no la tiiene.. sea de la vereda que sea... " De una persona sin duda especial, algún día las publicaré todas, hoy necesitaba esta.
Lo malo de no dejarse hacer una foto es que cada vez se sale peor.
Noche de clase de mate. Cada día se aprende algo nuevo.
Otra estrella fugaz, es difícil verlas en ciudad y según dicen peor en BA. Llevo tres seguidas.
Con un uruguayo (...)
sábado, 30 de marzo de 2013
jueves, 28 de marzo de 2013
CENA MURCIANA
Después de muchos días con la incertidumbre de que hacer. Llego el miércoles último día para decidir, hablar con Iberia para ver que tipo de billete tenía, si se podía cambiar y si era así, que tipo de sanción tendría. Con toda la información recibida busque un asiento en un parque cercano para decidir que hacia. Sería todo un alivio decidiera, lo que decidiera. En la mente estaban todos los pros y contras que estos días estaba barajando, al final gano, aunque era casi un cara o cruz, el quedarme, eso si con la incertidumbre de que es lo que voy a hacer pero liberado de la presión de la decisión. Por tanto sólo queda disfrutar de los días en Buenos Aires, aunque se ha quedado vacío por las vacaciones de Semana Santa.
Con Guillermo y Natalia, una canadiense, organice una cena española. Difícil elegir el menú y aún más complicado encontrar los ingredientes para que la cena fuera "algo especial". Al final entre todo lo del supermercado, ensalada muciana y arroz con verduras, no es que saliera igual que en España, por el tipo de arroz, sartén y verduras, pero quedaron encantados. Para ellos era su última noche ya que partían a la mañana siguiente hacia Tigre. Otra vez en busca de gente para conectar, aunque siempre estará el Clover, donde me siento muy cómodo.
Ahora toca decidir nuevos destinos que sean económicos y planificar de nuevo el viaje hasta que surja algo de lo sembrado.
Besos mil.
Con Guillermo y Natalia, una canadiense, organice una cena española. Difícil elegir el menú y aún más complicado encontrar los ingredientes para que la cena fuera "algo especial". Al final entre todo lo del supermercado, ensalada muciana y arroz con verduras, no es que saliera igual que en España, por el tipo de arroz, sartén y verduras, pero quedaron encantados. Para ellos era su última noche ya que partían a la mañana siguiente hacia Tigre. Otra vez en busca de gente para conectar, aunque siempre estará el Clover, donde me siento muy cómodo.
Ahora toca decidir nuevos destinos que sean económicos y planificar de nuevo el viaje hasta que surja algo de lo sembrado.
Besos mil.
martes, 26 de marzo de 2013
TANGO
Siguen los días de rutina y me veo que no es fácil decidir sin muchos cabos a atar, aunque lo mejor es actuar por impulsos y no pensar mucho. Lo de volver a Chile por ahora queda descartado. Los motivos sencillos, cuando las cosas no pueden ser simplemente no lo son y no hay que darles una importancia relevante. Por otro lado llegan días de fiestas donde todo esta paralizado al igual que yo. Salvó que yo necesito de esos días que estén abiertos para ir recopilando más información y me ayude a decidir algo que sólo esta en mis manos.
Mientras disfrutando de una extraña manera, ya que aunque lo intento, hay una parte del cerebro que sigue a su ritmo sin permitirme desconectar al cien por cien. Pero mientras, algunas cervezas en el hostel con compañías ayudan a pasar los días, por supuesto el blog y Facebook, que acercan aunque sean en conversaciones intranscendentes pero que hacen aflorar una sonrisa. A parte del cariño latente. La única novedad ha sido la clase de tango en el hostel, ahora es cuando hay que practicar durante muchas horas para intentar bailar algo decente. Pero por lo menos las bases están asentadas, pasos básicos que hay que practicar mucho y tal vez alguna vez dejarse llevar por la música sin estar pensando en mandarles a los pies.
En sí Buenos Aires es una ciudad donde hay cosas que ver, pero tampoco es para muchos días y aunque sus paseos son agradables cuando no estas con la mente al cien por cien, se pueden hacer un poco largos. Cuando me pueda mover lo haré, mientras hay que disfrutarla e ir buscando rincones distintos. De lo que si esta lleno son de cafés antiguos con mucho encanto, nada más hay que recorrer San Telmo para ir encontrándolos por sus calles o anticuarios para transportarte a una época de auge de la ciudad. Donde el tango toma un protagonismo muy especial, aparte de los clásicos para turistas. Tal vez algún día pueda salir a la pista y que no se me reconozca como un patoso.
Besos mil.
P. D. ¡Busco socios capitalistas! Para estos lares. Se pueden hacer muchas cosas.
Mientras disfrutando de una extraña manera, ya que aunque lo intento, hay una parte del cerebro que sigue a su ritmo sin permitirme desconectar al cien por cien. Pero mientras, algunas cervezas en el hostel con compañías ayudan a pasar los días, por supuesto el blog y Facebook, que acercan aunque sean en conversaciones intranscendentes pero que hacen aflorar una sonrisa. A parte del cariño latente. La única novedad ha sido la clase de tango en el hostel, ahora es cuando hay que practicar durante muchas horas para intentar bailar algo decente. Pero por lo menos las bases están asentadas, pasos básicos que hay que practicar mucho y tal vez alguna vez dejarse llevar por la música sin estar pensando en mandarles a los pies.
En sí Buenos Aires es una ciudad donde hay cosas que ver, pero tampoco es para muchos días y aunque sus paseos son agradables cuando no estas con la mente al cien por cien, se pueden hacer un poco largos. Cuando me pueda mover lo haré, mientras hay que disfrutarla e ir buscando rincones distintos. De lo que si esta lleno son de cafés antiguos con mucho encanto, nada más hay que recorrer San Telmo para ir encontrándolos por sus calles o anticuarios para transportarte a una época de auge de la ciudad. Donde el tango toma un protagonismo muy especial, aparte de los clásicos para turistas. Tal vez algún día pueda salir a la pista y que no se me reconozca como un patoso.
Besos mil.
P. D. ¡Busco socios capitalistas! Para estos lares. Se pueden hacer muchas cosas.
domingo, 24 de marzo de 2013
DÍAS TRANQUILOS
Días muy relajados en Buenos Aires, paseos acompañados de buen tiempo, lecturas y escribir de nuevo en libretas, ya que la comodidad del iPad no es la misma que el iPhone y los dedos van tropezando y mezclándose letras muchas veces sin sentido por el autocorrector.
Hoy domingo día grande en Argentina por los desaparecidos durante la dictadura, concentración en las calles céntricas de la ciudad con marcha de tambores sin parar de sonar durante horas y homenaje también a esas madres que no decayeron y se juntaban en la plaza de mayor con sus pañuelos blancos demandando información sobre sus hijos desaparecidos. Pasados los años la fuerza afortunadamente no ha decaído.
Yo por otro lado me encuentro en un momento de cambio, hay que tomar decisiones y tampoco quiero precipitarme y mucho menos agobiarme con una respuesta inmediata. Las cosas van viniendo y con ellas las respuestas, por esa parte me encuentro más tranquilo. La fecha del billete se acerca y aunque no me gustaría volver por ahora, el dinero se acaba y la casa no se vende y hay muchas cosas que se pueden hacer y funcionarían. La única solución es encontrar un trabajo que tampoco es fácil, así hay momentos en que la cabeza va por libre sin parar de surgir ideas y analizar pros y contras. Por un lado me encuentro muy acompañado aunque este viajando sólo -también la distancia magnífica los sentimientos- me imagino que ese acompañamiento es debido al blog, sabiendo que estáis al otro lado disfrutando o no de esta "aventura"; mucho más que en estos últimos años que han habido momentos duros de soledad.
Mientras llega el momento de analizar y decidir van transcurriendo los días conociendo gente en el hostel, viajes cortos para algunos, largos y solitarios para otros como por ejemplo Guillermo, un francés con el que conectado bastante bien que viene para un año a Argentina.
Por lo tanto no me han sucedido muchas cosas que os pueda contar. Aparte de las reuniones en la terraza del hostel con gente de todos lados que al final se convierten en noches "mágicas". Salvó que me encuentro muy bien a través de esta experiencia que recomiendo a todos, no sólo por la parte de aventura y conocer países con sus diferentes culturas y gente estupenda que te vas encontrando a lo largo del camino. Más bien por la auto reflexión y conocimiento interno en momentos llevaderos y en momentos más duros donde la soledad intenta invadirte. Al final te conocen y sobre todo te conoces más valorando muchas cosas que parecían olvidadas o no dabas importancia.
Hoy domingo día grande en Argentina por los desaparecidos durante la dictadura, concentración en las calles céntricas de la ciudad con marcha de tambores sin parar de sonar durante horas y homenaje también a esas madres que no decayeron y se juntaban en la plaza de mayor con sus pañuelos blancos demandando información sobre sus hijos desaparecidos. Pasados los años la fuerza afortunadamente no ha decaído.
Yo por otro lado me encuentro en un momento de cambio, hay que tomar decisiones y tampoco quiero precipitarme y mucho menos agobiarme con una respuesta inmediata. Las cosas van viniendo y con ellas las respuestas, por esa parte me encuentro más tranquilo. La fecha del billete se acerca y aunque no me gustaría volver por ahora, el dinero se acaba y la casa no se vende y hay muchas cosas que se pueden hacer y funcionarían. La única solución es encontrar un trabajo que tampoco es fácil, así hay momentos en que la cabeza va por libre sin parar de surgir ideas y analizar pros y contras. Por un lado me encuentro muy acompañado aunque este viajando sólo -también la distancia magnífica los sentimientos- me imagino que ese acompañamiento es debido al blog, sabiendo que estáis al otro lado disfrutando o no de esta "aventura"; mucho más que en estos últimos años que han habido momentos duros de soledad.
Mientras llega el momento de analizar y decidir van transcurriendo los días conociendo gente en el hostel, viajes cortos para algunos, largos y solitarios para otros como por ejemplo Guillermo, un francés con el que conectado bastante bien que viene para un año a Argentina.
Por lo tanto no me han sucedido muchas cosas que os pueda contar. Aparte de las reuniones en la terraza del hostel con gente de todos lados que al final se convierten en noches "mágicas". Salvó que me encuentro muy bien a través de esta experiencia que recomiendo a todos, no sólo por la parte de aventura y conocer países con sus diferentes culturas y gente estupenda que te vas encontrando a lo largo del camino. Más bien por la auto reflexión y conocimiento interno en momentos llevaderos y en momentos más duros donde la soledad intenta invadirte. Al final te conocen y sobre todo te conoces más valorando muchas cosas que parecían olvidadas o no dabas importancia.
viernes, 22 de marzo de 2013
CHO... L
Son agradables las mezclas de grupos internacionales, cada uno con sus idiomas y traducciones. Se aprenden culturas e idiomas.
El "muerte rusa" es de sabor extraño a la vez que refrescante y picante trago a trago.
Curioso que a los argentinos normalmente no los mezclan en habitaciones y mucho menos en las mixtas.
Lo de cobrar entrada a los extranjeros sigue "rentándoles" a los pubs.
Por las mañanas, después de noches formadas por grandes grupos, se nota la complicidad en miradas o gente haciendo manitas.
Cuando te levantas y te das cuenta que te falta una tarjeta de crédito el sobre salto es grande y más cuando no recuerdas donde te la has dejado.
Mucha gente en la fiesta San Patrick, pero a las animaciones la mayoría de la gente esta tranquila.
Cuando recuerdas un cajero después de visitar muchos, confías en que se tragara tu tarjeta y poder recuperarla. Una especie de amor por algo tuyo.
¡Por favor! No más alfajores rellenos de dulce de leche. Deben ser los dueños un equipo de odontólogos.
Siempre es muy cómodo subir y bajar las escaleras del metro cuando están muy transitadas y vas con una maleta.
Vuelta a la vida rutinaria de Buenos Aires. Da gusto cuando te recuerdan aunque no haya pasado mucho tiempo.
Conocer personas nuevas siempre es enriquecedor. Sean quien sean.
Las cosas bellas son para amarlas, aparte de las personas hay lugares y muchas sensaciones que despiertan este sentimiento.
Todos como moscas alrededor de las brasileñas mientras bailan. ¡Es lógico!
Aunque prohibido nos van dejando montarnos cinco en los taxis.
Somos testigos de la ruptura del taxista con su pareja mientras estamos en el trayecto, no se corta lo más mínimo en nuestra presencia mientras discuten por teléfono. La privacidad y el riesgo parece que no lo tiene presente.
Viaje a Tigre en un trayecto de 50 minutos en tren, vendedores subiendo y bajando con sus artículos de lo más variado, eso sí, insisten en la fecha de caducidad que esta a largo plazo.
Potos en los urinarios, la primera vez que los veo pero da una sensación de limpieza y mimo de la mujer que los cuida.
Mi primera sensación en Tigre por los ríos e islas es la de recordar un poco a Amsterdam.
Mi brazo con el de Luciana aparte de un anuncio de benetton, podríamos hacer uno de perritos calientes. Esta vez no seré yo la salchicha.
Bromeo con Luciana con un tocado improvisado brasileño.
Cuando enseñas la foto de Renata durmiendo a alguien que le gusta no la encuentran tan bella. ¡Parte de ser diablillo!
Un francés pasado de rosca nos da la noche a los grupos que estamos tranquilamente tomando y charlando en la terraza. Al final y a su pesar lo bajan y lo dejan en el sofá. Nos puede pasar a cualquiera.
Un gran precio por un pequeño plato. El jamón no es jamón. Aunque las mini croquetas de aceitunas sorprenden.
En la calle Florida no dejan de insistir en cambiar dólares, euros por pesos. Debo tener cara que tengo.
El francés completamente avergonzado desaparece del hostel.
Miro en el calendario cuando cae el 21 de diciembre "Tomásfest" ¡Buena fecha!
Ducha y asado en la terraza. Será una buena noche. Mejor ducha después.
Cervezas de barril, siempre sin espuma y hasta el borde. Los clientes prefieren ese sorbo al aroma.
El "muerte rusa" es de sabor extraño a la vez que refrescante y picante trago a trago.
Curioso que a los argentinos normalmente no los mezclan en habitaciones y mucho menos en las mixtas.
Lo de cobrar entrada a los extranjeros sigue "rentándoles" a los pubs.
Por las mañanas, después de noches formadas por grandes grupos, se nota la complicidad en miradas o gente haciendo manitas.
Cuando te levantas y te das cuenta que te falta una tarjeta de crédito el sobre salto es grande y más cuando no recuerdas donde te la has dejado.
Mucha gente en la fiesta San Patrick, pero a las animaciones la mayoría de la gente esta tranquila.
Cuando recuerdas un cajero después de visitar muchos, confías en que se tragara tu tarjeta y poder recuperarla. Una especie de amor por algo tuyo.
¡Por favor! No más alfajores rellenos de dulce de leche. Deben ser los dueños un equipo de odontólogos.
Siempre es muy cómodo subir y bajar las escaleras del metro cuando están muy transitadas y vas con una maleta.
Vuelta a la vida rutinaria de Buenos Aires. Da gusto cuando te recuerdan aunque no haya pasado mucho tiempo.
Conocer personas nuevas siempre es enriquecedor. Sean quien sean.
Las cosas bellas son para amarlas, aparte de las personas hay lugares y muchas sensaciones que despiertan este sentimiento.
Todos como moscas alrededor de las brasileñas mientras bailan. ¡Es lógico!
Aunque prohibido nos van dejando montarnos cinco en los taxis.
Somos testigos de la ruptura del taxista con su pareja mientras estamos en el trayecto, no se corta lo más mínimo en nuestra presencia mientras discuten por teléfono. La privacidad y el riesgo parece que no lo tiene presente.
Viaje a Tigre en un trayecto de 50 minutos en tren, vendedores subiendo y bajando con sus artículos de lo más variado, eso sí, insisten en la fecha de caducidad que esta a largo plazo.
Potos en los urinarios, la primera vez que los veo pero da una sensación de limpieza y mimo de la mujer que los cuida.
Mi primera sensación en Tigre por los ríos e islas es la de recordar un poco a Amsterdam.
Mi brazo con el de Luciana aparte de un anuncio de benetton, podríamos hacer uno de perritos calientes. Esta vez no seré yo la salchicha.
Bromeo con Luciana con un tocado improvisado brasileño.
Cuando enseñas la foto de Renata durmiendo a alguien que le gusta no la encuentran tan bella. ¡Parte de ser diablillo!
Un francés pasado de rosca nos da la noche a los grupos que estamos tranquilamente tomando y charlando en la terraza. Al final y a su pesar lo bajan y lo dejan en el sofá. Nos puede pasar a cualquiera.
Un gran precio por un pequeño plato. El jamón no es jamón. Aunque las mini croquetas de aceitunas sorprenden.
En la calle Florida no dejan de insistir en cambiar dólares, euros por pesos. Debo tener cara que tengo.
El francés completamente avergonzado desaparece del hostel.
Miro en el calendario cuando cae el 21 de diciembre "Tomásfest" ¡Buena fecha!
Ducha y asado en la terraza. Será una buena noche. Mejor ducha después.
Cervezas de barril, siempre sin espuma y hasta el borde. Los clientes prefieren ese sorbo al aroma.
jueves, 21 de marzo de 2013
DÍAS DE NUEVO EN BUENOS AURES
Domingo también improvisado, como es habitual en este viaje, salida a la cervecería irlandesa donde había una gran fiesta de San Patrick, local pequeño desalojado de todo mobiliario y todo trasladado a las aceras, focos, mesas, escenario, banderolas delimitando espacios, duendes, zancos, malabares con fuego... Todo mientras te servían cervezas de litro o medio litro de botellas en vasos de plástico reciclados. Una especie de bando pero en un local dispuestos a pasárselo bien aunque fuera un domingo tarde/noche. Decisión acertada el aplazar la salida un día más tarde.
La decisión del aplazamiento no fue otra que por los motivos de siempre -el dinero- no estaba seguro si perdí una tarjeta o la olvidé en un cajero al sacar dinero. Realmente cuesta mucho trabajo encontrar cajeros que acepten las tarjetas internacionales pese al cobro que incrementan, un buen negocio para ellos, sólo pesos y con comisión. Pero cuando por fin encuentras uno te invade la alegría que olvidas recoger la tarjeta, sólo confiaba en que no hubiese entrado nadie pronto y que le diera tiempo al cajero a tragársela. Misión del lunes por la mañana, sobre todo recordar cual fue el cajero generoso y donde estaba ubicado, al final di con el y tuve que volver a las tres por sí se encontraba dentro. Para mi alivio fue ese cajero y la tarjeta se encontraba dentro, tiene poco crédito, pero a estas alturas del viaje lo poco es mucho. Sólo quedaba preparar el viaje de vuelta a Buenos Aires, ya que por ahora las excursiones y billetes a otros lugares tengo que descargarlos. Trece horas convertidas en dieciséis fue lo que duró el viaje en el autobús, pocas para las cuarenta y dos desde Calafate. ¡No gracias! Es lo único que podía de irle al auxiliar del bus cuando me ofrecía un café o té con alfajores de dulce de leche -no puedo con ninguno más-.
Esta vez la acomodación en el mismo hostel fue con tres italianos jóvenes en su primer viaje al extranjero. Ya duchado y dispuesto a dar un paseo subí primero al bar de la terraza donde primero coincidí con dos brasileiras en su última noche en Buenos Aires, Renata y Luciana dos bellezas cada una en su estilo, a los que se nos unieron otros dos más. La noche comenzaba y bastante bien, por supuesto había que acabarla por lo que nos fuimos a cenar y a bailar pues había que contentar las voluntades de las chicas en su última noche. Bailaron más que baile, pero disfrute.
Un buen descanso y viaje en tren a conocer Tigre fue lo que me ofrecieron para acompañarlas hasta que saliera su avión nocturno. ¡Bonita ciudad! Paseos por sus puertos llenos de tiendas sobre todo de madera y mimbre, sin descartar las de diseño. Día entre risas y paseos y vuelta a la capital para la despedida. Como siempre son "duras" aunque esta ve no era yo quien se marchaba. He de confesar que se me tambalearon mis pilares sexuales, paseándose por mi mente ciertos cambios de actitud con la fuerza del deseo.
Ni pensar en salir después de todo el día fuera. Pero los hostel es lo que tiene, gente con ganas de disfrutar y charlar seas de donde seas, al final se forman maravillosos grupos, esta vez tocaba la pareja de primos brasileños del día anterior, una francesa y otro chico francés que viene con visa de un año, de conversación hasta tarde.
Besos mil.
La decisión del aplazamiento no fue otra que por los motivos de siempre -el dinero- no estaba seguro si perdí una tarjeta o la olvidé en un cajero al sacar dinero. Realmente cuesta mucho trabajo encontrar cajeros que acepten las tarjetas internacionales pese al cobro que incrementan, un buen negocio para ellos, sólo pesos y con comisión. Pero cuando por fin encuentras uno te invade la alegría que olvidas recoger la tarjeta, sólo confiaba en que no hubiese entrado nadie pronto y que le diera tiempo al cajero a tragársela. Misión del lunes por la mañana, sobre todo recordar cual fue el cajero generoso y donde estaba ubicado, al final di con el y tuve que volver a las tres por sí se encontraba dentro. Para mi alivio fue ese cajero y la tarjeta se encontraba dentro, tiene poco crédito, pero a estas alturas del viaje lo poco es mucho. Sólo quedaba preparar el viaje de vuelta a Buenos Aires, ya que por ahora las excursiones y billetes a otros lugares tengo que descargarlos. Trece horas convertidas en dieciséis fue lo que duró el viaje en el autobús, pocas para las cuarenta y dos desde Calafate. ¡No gracias! Es lo único que podía de irle al auxiliar del bus cuando me ofrecía un café o té con alfajores de dulce de leche -no puedo con ninguno más-.
Esta vez la acomodación en el mismo hostel fue con tres italianos jóvenes en su primer viaje al extranjero. Ya duchado y dispuesto a dar un paseo subí primero al bar de la terraza donde primero coincidí con dos brasileiras en su última noche en Buenos Aires, Renata y Luciana dos bellezas cada una en su estilo, a los que se nos unieron otros dos más. La noche comenzaba y bastante bien, por supuesto había que acabarla por lo que nos fuimos a cenar y a bailar pues había que contentar las voluntades de las chicas en su última noche. Bailaron más que baile, pero disfrute.
Un buen descanso y viaje en tren a conocer Tigre fue lo que me ofrecieron para acompañarlas hasta que saliera su avión nocturno. ¡Bonita ciudad! Paseos por sus puertos llenos de tiendas sobre todo de madera y mimbre, sin descartar las de diseño. Día entre risas y paseos y vuelta a la capital para la despedida. Como siempre son "duras" aunque esta ve no era yo quien se marchaba. He de confesar que se me tambalearon mis pilares sexuales, paseándose por mi mente ciertos cambios de actitud con la fuerza del deseo.
Ni pensar en salir después de todo el día fuera. Pero los hostel es lo que tiene, gente con ganas de disfrutar y charlar seas de donde seas, al final se forman maravillosos grupos, esta vez tocaba la pareja de primos brasileños del día anterior, una francesa y otro chico francés que viene con visa de un año, de conversación hasta tarde.
Besos mil.
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