lunes, 11 de marzo de 2013

CHO... XLVI

Cena copiosa es igual a mala noche y me he levantado todavía lleno. Debe ser la falta de costumbre de cenar cantidades de carne.

Hoy ya hay seguridad privada en el hostel, eso por lo menos ya espanta un poco y da seguridad.

Los guiris siguen descalzos. No me gustaría estar en la lavandería.

Gabriel desde que le regalé el oído ayer para recuperar el iPad, no ha aparecido en el hostel, puede que este en su taquilla... Esperaré hasta que la abran.

Noche de calor y tormenta eléctrica, salir a pu...ar o bar del hostel. Cualquier decisión es buena.

Pienso en que para una vez que me obligo a estar unas horas escribiendo todos los días, es una pena perderlo. Tampoco merecía la pena pero... ¡Olvida! ¡OLVIDA!!!

Menos mal que conservo en el móvil la foto con mi ahijada aunque le horrorice...

Me noto más delgado, comida sana y no abundante, caminatas kilométricas. Eso si, ya todo más flácido. Todo no puede ser, espero no pisarme las mamás.

Pocos días me quedan para empezar a decidir... Y la casa sin vender. Afortunadamente estoy relajado.

Disfruto de "nada" (para otros) y es una sensación extraña que me llena y gusta.

Empiezo a entender discusiones en inglés, no se sí es más por el tono... Pero soy parte de ella, intentó disimular mientras escribo.

Un microbús/camioneta antigua con luces en todo el exterior a modo de feria, lleva a un grupo de jóvenes bebiendo y bailando por la ciudad, hasta destino final a una discoteca. En España impensable por las normas de tráfico.

El estadounidense desde que llego -joven un poco amanerado- no sale del hostel, parece que le da miedo. ¡Tiene toda la vida por delante para encontrarse y disfrutar!

Me digo una y otra vez: "tengo que dejar de pensar en ciertas cosa" y mientras me lo digo, naturalmente lo consigo.

La mayoría no con barba de tres días sino de más ¿será más dejadez que estética?

Llevo años haciendo el amor sustituyendo a la persona con la que estoy por otra y no es justo para quien esta junto a mi y da lo más privado que podemos dar. Tengo que ser honesto con mis compañías, aunque sea la única forma de poder responder.

Como me ayudan las copas a escribir, no el blog... Pero descargas tanta tensión.

Hoy he leído un cuento sobre almas solitarias. Me he identificado... ¡Lo seré!

Tomando una cerveza en la C/ Caminito en el barrio de Boca, con los colores de las fachadas, escuchando y viendo bailar tangos, es imposible sentirse triste.

De nuevo clase de tango en el hostel !Habrá que apuntarse! Hoy a empezado antes. Tendrá que ser que no.

Unos turistas japoneses se suben al autobús y preguntan -no era ese número-. Mientras una mujer protestando y diciendo: "que no entendía porque los dejaban subir antes si eran unos mal educados" mientras me clavaba el carricoche del niño en la espalda. Precisamente los japoneses que es pura educación.

Menos mal que no llevo la escayola, porque andar por las aceras de Buenos Aires es un riesgo estando normal.

Las tardes son largas sin Judro... ¡Cómo te echo de menos!

Mis sobrinos son los mejores del mundo. Aunque ellos no lo sepan.
Lamento tener sus fotos sólo en el iPad, en el iPhone no las tengo...

P.D. ¡Menchu! Te he contestado en el "Día de cumpleaños" Besos.













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