viernes, 15 de marzo de 2013

ÚLTIMOS DÍAS EN BUENOS AIRES

Es curioso se me acumulan tantas experiencias, gentes, paisajes que tengo la sensación de estar viajando años, cuando en realidad es nada de tiempo. Pero afortunadamente ha sido y es tan intenso que me siento lleno. A veces llego a mezclar las ciudades sin ubicarlas en un país concreto, hasta que empiezo a reflexionar y las voy colocando en cada sitio, es una sensación rara, por la torpeza y al mismo tiempo por terminar con la certeza. Son tantas cosas que hasta que no pare se que no se encontrarán en su lugar, pero tiene que ser desde la tranquilidad, no sobre cada día información nueva que en muchos casos no da tiempo a reflexionar y asimilar.

Mis últimos días por ahora en Buenos Aires había que aprovecharlos para recorrer los barrios que me quedaban. Andando como siempre, es la forma de conocer de una forma más profunda. Me fui desde el centro donde me hospedaba hasta el barrio de Boca, un paseo un poco largo, pero que tras recorrerlo te hace sentirte que ya estas en otra ciudad. Llegando al puerto del río sólo tienes que recorrerlo hasta llegar a Caminito, reconocible por sus pintorescas casas de colores, no pintadas enteras sino paredes, ventanas, marquesinas, barandillas en alegres colores. No son muchas las casas o calles pero si tienes la certeza de encontrarte en un lugar único en el mundo. Acompañado de gente tocando tangos y bailándolos. Un lugar donde no te puedes sentir triste, la alegría te va invadiendo por todos los poros y si lo acompañas con una cerveza en una terraza, y la naturaleza se alía contigo con un día soleado ¡que más se puede pedir!. Aunque sea medio día ya no es necesario hacer nada más.

Tarde y noche de conversaciones y guitarras en la terraza del hostel, todos con ganas de disfrutar y pasarlo bien, como se suele decir días redondos. El último día, como todos los últimos días de cualquier parte, despedidas, equipaje y esperar la hora de salida hacia el próximo destino, esta vez será Mendoza tierra de vinos y bodeguera de Argentina. Coger el subte (metro) con dirección a la estación de autobuses y trece horas por delante hasta llegar a destino. Trece horas para reflexionar y decidir ya que para descansar y dormir no es un sitio muy apropiado.

Besos mil



























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