Un chino pequeño se me acerca jugando y me borra la nota con las chorradas de ayer y de hoy. No me acuerdo de ninguna.
En el hostel hay una catalana trabajando, muy escandalosa, da igual en que parte del hostel te escondas que siempre la oirás.
Echaré de menos las carritos de helados con el prisma de hielo con el que van picando con un aparato y lo convierten en granizado al añadirle esencias.
Si dais cera de caballo para zapatos o mochila y no tenéis cepillo, nunca uséis toallitas. Se quedan los restos blancos entre el cuero.
Tomándome una coca cola, ¡cómo cambian las cosas!
Será la coca cola la que me ha descompuesto el estómago.
En un bar por la noche, tuvimos un divertido taller de "tipos de pollas, la noche anterior fue escatológica, no repetimos temas.
Voy al baño de mi habitación, al del pasillo, ocupado, me dirijo al de la cocina, a cada paso el esfínter se va dilatando, llego tarde, sólo queda quitarme la ropa interior y ocultarla en la papelera.
Coincido con una chica con una puerta rota. Nos hacemos fotos de tocallos.
Se acerca Carolina la cariñooooosaaa, sólo quiere saludar a Germán, indicándole donde quiere que lo vaya besando, una mejilla, la otra, vuelta a la primera por cuatro veces consecutivas, otro en un lado del cuello, pasamos al otro lado, la nuez... Hasta qué le digo que le de uno en el pecho y se termina el saludo.
Carolina se sienta mientras Germán le busca agua caliente, el agua llega el no. Ni me dirige la palabra, se saca un bocadillo un limón, productos de farmacia y me exige que le quite el precinto a un vip vaporus (creo que se escribe así). Llama a una amiga para que venga, mientras descansa. Exprime el limón, lo mezcla con un jarabe y el vip vaporus, se enjuaga las manos en el producto y se lo echa en el cuello y pecho, mientras se pone a meditar. Llega un vecino y me advierte que esta loca, como si no lo hubiera notado, me levanto y me meto dentro después de una media hora observando. Realmente es feliz.
Cuando se humedece la mano el bastón sigue destiñendo.
En el hostel hablando en el patio se rompe la silla y caigo al suelo, me ayuda y después se arrepiente de no haberme hacho una foto espatarrado en el suelo. Imagen que no hubiese estado mal.
Despedida con Edurne, aparte de vital, preciosa, simpática, cariñosa ¡Que gran persona cuando se lo crea! No creo que pueda olvidarla y la imagen bañándose en la piscina como una sirena esta muy grabada.
Los colchones del hostel con las fundas de plástico, no se mancharán los colchones pero dan calor.
Que pena me ha dado despedirme de Germán, mi última imagen de pie en pantalón de pijama y camiseta de tirantes blanca apoyado en la pared y serio, no más triste que yo. Deseo volverlo a ver, un gran tipo, cuando conectas con alguien da mucha pena continuar el viaje en solitario. Nos quedan los grandes momentos de conversaciones y risas. ¡Te echaré mucho de menos.!
...
Primera cerveza en "dangelus" Santiago de Chile. Cros artesanal rubia.
Buen hostel y en el centro, a pesar que me haya tocado una habitación en el tercer piso. Cuestión de ejercicio para un deportista como yo.
En Santiago, piden botellas de litro para compartir. Me ha llamado la atención. A mi también me han preguntado si de litro o pequeña, la pequeña es una pinta.
Después de lo dejado en Panamá, aunque tenía fecha de caducidad, me siento como vuelta a empezar. Nuevas aventuras vendrán.
Es verano pero por la noche refresca. Anochece sobre las 20:30 como en España en verano, me choca ya que en Costa Rica y Panamá, eran las 17:30 ó 18:00 horas.
Me gustaría estar en el "Cedros" en Panamá escuchando el concierto con Edurne y Germán. Todo no puede ser.
Creo por ahora el único con pantalón corto en Santiago, yo que jamás he ido en Murcia así por mucho calor que hiciera. ¡De turista en una capital!
Primera impresión nocturna de Santiago, ciudad más "europea".
"Mal pienso" que me arrepiento de no haberme traído un anillo.
jueves, 31 de enero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
PENÚLTIMO DÍA EN PANAMÁ
Esta mañana habíamos quedado con Edurne para visitar una isla cercana y tener un día de playa, pero las lanchas sólo salen hasta las diez, cambiaremos de planes. Yo por lo pronto me doy una vuelta por el casco viejo, aunque ya me lo conozco de sobra, pero nunca esta de mas sentarse en una terraza a escribir y leer. No se puede estar todo el día sin parar de hacer cosas.
Pensaba variar un poco los planes y acercarme a Cartagena de Indias en velero, ya que Germán tiene un hostel allí y también termina sus vacaciones ahora. Idea que me seducía, estar dos días en un velero y llegar a Colombia por mar. Al final me a aconsejado que por mi estado no me lo recomienda, ya que hay fuertes olas y la estabilidad es casi inexistente, sólo me falta caerme y romperme algo. Desisto, no sin cierta pena porque podía haber sido una buena experiencia. Continuaré mi viaje como estaba planeado, aunque me han hablado tan bien de Cartagena, que creo que es un lugar que me hubiera seducido y quien sabe. Por ahora queda aplazada la visita a Cartagena de Indias.
En la tarde hubo cambios respecto a las anteriores, pequeño descanso y visita a la piscina del hotel "hard rock". Piscina en la planta 52 con vistas panorámicas a Benidorm, muchas ganas de meterme en el agua y más cuando Edurne me dijo que se escuchaba música debajo de ella, tuve que conformarme con una margarita y ver anochecer. Tarde agradable con Edurne, Germán, y Montse, una tarragonense amiga de Germán. De allí a tomar unas cervezas un poco caras por la C/Hércules, zona de marcha de la ciudad nueva. Empezamos y terminamos la noche en una especie de discoteca de salsa, con muchísimas chicas con pechos y escotes exuberantes vestidas de nochevieja o seriales, enseguida comprobamos que eran profesionales para turistas. Noche estupenda a no ser por que me encontraba con una gran descomposición y angustia. De vuelta al hostel todos subieron a la terraza menos yo que opte por seguir sentado en el water casi toda la noche y mañana hasta que las pastillas de la farmacia parece que empezaron a hacer efecto, todo con ciertas anécdotas para escribir. Edurne nos insiste con que nos invita al cine los tres próximos miércoles, un pequeño chantaje para retenernos aquí un poco más de tiempo. Los paseos de la mañana fueron a lugares cerca del hostel y bares con buenos servicios. Siento que me estoy volviendo un gran profesional de la diarrea. Esta tarde me acercaré a la agencia de viajes a ver lo del billete de mañana. ¡Si mi cuerpo me deja!
Besos mil.
Pensaba variar un poco los planes y acercarme a Cartagena de Indias en velero, ya que Germán tiene un hostel allí y también termina sus vacaciones ahora. Idea que me seducía, estar dos días en un velero y llegar a Colombia por mar. Al final me a aconsejado que por mi estado no me lo recomienda, ya que hay fuertes olas y la estabilidad es casi inexistente, sólo me falta caerme y romperme algo. Desisto, no sin cierta pena porque podía haber sido una buena experiencia. Continuaré mi viaje como estaba planeado, aunque me han hablado tan bien de Cartagena, que creo que es un lugar que me hubiera seducido y quien sabe. Por ahora queda aplazada la visita a Cartagena de Indias.
En la tarde hubo cambios respecto a las anteriores, pequeño descanso y visita a la piscina del hotel "hard rock". Piscina en la planta 52 con vistas panorámicas a Benidorm, muchas ganas de meterme en el agua y más cuando Edurne me dijo que se escuchaba música debajo de ella, tuve que conformarme con una margarita y ver anochecer. Tarde agradable con Edurne, Germán, y Montse, una tarragonense amiga de Germán. De allí a tomar unas cervezas un poco caras por la C/Hércules, zona de marcha de la ciudad nueva. Empezamos y terminamos la noche en una especie de discoteca de salsa, con muchísimas chicas con pechos y escotes exuberantes vestidas de nochevieja o seriales, enseguida comprobamos que eran profesionales para turistas. Noche estupenda a no ser por que me encontraba con una gran descomposición y angustia. De vuelta al hostel todos subieron a la terraza menos yo que opte por seguir sentado en el water casi toda la noche y mañana hasta que las pastillas de la farmacia parece que empezaron a hacer efecto, todo con ciertas anécdotas para escribir. Edurne nos insiste con que nos invita al cine los tres próximos miércoles, un pequeño chantaje para retenernos aquí un poco más de tiempo. Los paseos de la mañana fueron a lugares cerca del hostel y bares con buenos servicios. Siento que me estoy volviendo un gran profesional de la diarrea. Esta tarde me acercaré a la agencia de viajes a ver lo del billete de mañana. ¡Si mi cuerpo me deja!
Besos mil.
martes, 29 de enero de 2013
UN NUEVO DÍA
Noche de paseo solitario en un principio por el casco antiguo de Panamá, una cerveza, un vino... Recorriendo bares conocidos y nuevos. Al final coincido con Germán un colombiano que ha vivido diez años el Alemania, se desahoga contándome su ruptura con su pareja, su estado anímico al no poder disfrutar de su hijo, conversaciones que al final terminan en risas como los días anteriores. Nos vamos de ruta de bares, en uno coincidimos con una pareja de españoles que llevan dos meses por aquí, a los que les gustaría establecerse, ella vasca ha encontrado un trabajo de camarera, Edurne, una chica con una vitalidad y simpatía envidiable, pese a que le falta parte de un brazo, gran ejemplo de superación, por como bromea con su muñón me recuerda cuando perdí el mío y bromeaba con los críos tirándoles globos ayudado del otro brazo. Terminamos llamándola Enriqueta. Recorremos lo que queda abierto hasta terminar tomándonos la última cerveza en el banco de un jardín. Primera noche que termino a las cinco y media de la mañana.
Mañana siguiente descansando, nos vamos Germán y yo a comer al mercado del marisco, esta vez probando enormes pescados frescos. Tarde relajada hasta que volvemos a salir y vamos a visitar a Enriqueta, ya no nos movimos de allí hasta que cerraron, algún mojito, cervezas y vino, coincidimos con una pareja de argentinos que están trabajando aquí y vivieron cinco años en Cieza, según ellos los mejores años de su vida, hablamos de los caracoles, matanzas, migas, tallos, de lo acogedora que es la gente murciana... Un orgullo que sientan lo que sienten de la tierra de uno, al final se valoran mucho las cosas, aunque sea una marinera con una caña, buena compañía hasta la hora de acostarnos no muy tarde y alargando la conversación en el hostel. Nada especial, siéndolo todo al mismo tiempo. Noches que se guardarán en un lugar especial de la mente. Hoy decidiré si hago un cambio en la ruta, incorporando un destino nuevo y forma de viaje, me apetece mucho aunque no se si lo aguantaré.
Tarde habitual de descanso y lectura, toca ir de nuevo a "Cedros" donde trabaja Edurne. Margaritas, hasta la hora de cierre, allí charlando con Germán, conocimos a una americana residente aquí, un poco loca, que se presenta como Carolina la Cariñooooosa, con tono y gesto mientras pronuncia cariñooooosa y te enseña una hoja con un corazón y debajo pone: CAROLINA LA CARIÑOSA. Todo un personaje, yo me presento como Alfonso el fuerte, mientras Germán se "descojona". Cerramos Cedros y nos vamos a otro bar a esperar que salga el novio de Edurne, noche bastante escatológica cada uno contando sus experiencias en este tema, al final creo que gano con una gran diferencia. Noche bastante divertida.
No os preocupéis si algún día no escribo, puede que no haya wi-fi, o mucho que contar, y espero un par de días para escribir. Hay días que mando dos notas.
Besos mil.
Mañana siguiente descansando, nos vamos Germán y yo a comer al mercado del marisco, esta vez probando enormes pescados frescos. Tarde relajada hasta que volvemos a salir y vamos a visitar a Enriqueta, ya no nos movimos de allí hasta que cerraron, algún mojito, cervezas y vino, coincidimos con una pareja de argentinos que están trabajando aquí y vivieron cinco años en Cieza, según ellos los mejores años de su vida, hablamos de los caracoles, matanzas, migas, tallos, de lo acogedora que es la gente murciana... Un orgullo que sientan lo que sienten de la tierra de uno, al final se valoran mucho las cosas, aunque sea una marinera con una caña, buena compañía hasta la hora de acostarnos no muy tarde y alargando la conversación en el hostel. Nada especial, siéndolo todo al mismo tiempo. Noches que se guardarán en un lugar especial de la mente. Hoy decidiré si hago un cambio en la ruta, incorporando un destino nuevo y forma de viaje, me apetece mucho aunque no se si lo aguantaré.
Tarde habitual de descanso y lectura, toca ir de nuevo a "Cedros" donde trabaja Edurne. Margaritas, hasta la hora de cierre, allí charlando con Germán, conocimos a una americana residente aquí, un poco loca, que se presenta como Carolina la Cariñooooosa, con tono y gesto mientras pronuncia cariñooooosa y te enseña una hoja con un corazón y debajo pone: CAROLINA LA CARIÑOSA. Todo un personaje, yo me presento como Alfonso el fuerte, mientras Germán se "descojona". Cerramos Cedros y nos vamos a otro bar a esperar que salga el novio de Edurne, noche bastante escatológica cada uno contando sus experiencias en este tema, al final creo que gano con una gran diferencia. Noche bastante divertida.
No os preocupéis si algún día no escribo, puede que no haya wi-fi, o mucho que contar, y espero un par de días para escribir. Hay días que mando dos notas.
Besos mil.
domingo, 27 de enero de 2013
CHO... XXXIII
Paseo por el casco viejo, llego al mercado de marisco y me tono un "ceviche" puede ser de pulpo, gambas, calamar... O mezclado. Lleva cebolla y una especie de vinagre, por 2$. Creo que vendré a comer casi todos los días.
Puede que los días de marisco que me esperan me den gota en el otro pie. Existen las sillas de ruedas.
De vuelta al casco viejo se me sale la sandalia de la escayola, no tengo para apoyarme y espero a que pasen dos chicas para pedirles si me puedo apoyar y ponérmela, muy amables se ofrecen y les indico lugares del casco viejo. Paseamos juntos y me hacen fotos de "testimonio"
Tomándome una cerveza en una terraza pasa una pareja joven, ella en silla de ruedas, el haciendo el "ganso" animándola. ¡Que buen rollo me da!
Aquí sólo 3$ la lavandería, todo lo que quepa en la lavadora. Diferencia con Costa Rica 12$ 3kl.
Llega un japonés al hostel, todos con todo abierto, él ha asegurado su equipaje.
La arruga es bella, camiseta sin desentonar con mis patas de gallo.
En una terraza de un restaurante, bar de copas, vista espectacular, eso si mucho pijo panameño, buena música hasta que suena "estas en nuestro bar" creo que era de "Los hombres G". Chicas y chicos guapísimos.... Le sigue "suéltate el pelo"
Hacia tiempo que no veía a un fotógrafo hacer fotos a parejas para luego vendérselas. Otra vuela al pasado, mientras "bonito" de Jarabe de Palo.
Coincido en la terraza con una alemana que trabaja aquí y su madre que ha venido a verla. Ayer en el "mojito sin mojito"
Me gusta que la gente tome copas de vino por la noche. En Murcia cuesta, tampoco hay buenas copas sueltas.
Dos chicas esssstuuupennnnndiiiisimass en biquini sobre el escenario para hacerse fotos con quien quiera. Por un momento pienso en subir para que quede constancia de mi paso por la terraza.
A mi lado dos pijos de veinti pocos con sus puros y su botella de güisqui etiqueta negra.
La Dj. Ochentera total, purpurina en párpados, haciendo juego con las escamas brillantes de su vestido. (En la foto no se aprecia.
La terraza estaba muy bien, pero creo que mis ondas no encajaban en ese sitio.
En un paso de 50 cm. de paso por las obras tropiezo con otro con bastón, espero que pase para pasar yo.
Coincido de nuevo con las alemanas en el mojito... Esta vez nos ponemos a hablar la madre y yo, es más de mi quinta. Los dos coincidimos que nos gusta más este lugar.
Ahora subiré a la terraza de otro hostel que tienen los mismos propietarios. Sólo si hay ascensor que lo dudo, pero la gente seguro que es distinta.
Cada vez que veo un sombrero típico panameño, me entristezco un poco al acordarme de mi padre. Me hubiese encantado llevarle uno, una o dos tallas menos como a el le gustaban.
Ha merecido la pena subir los cinco pisos del hostel hasta la terraza, las ondas no desentonaban y muy buena gente. He coincidido con los de ayer de la conversación nocturnos y unos españoles que viven aquí hace años, un vasco y una burgalesa.
En general son mucho más guapas las chicas que los chicos.
10' de reloj hablando el camarero de sus cosas por el móvil, yo no tengo prisa pero mientras corre el agua por dos grifos abiertos sin parar.
Se sube un predicador al autobús para pedir dinero para una feligresa enferma, en cierta forma amenaza en nombre de dios si no se le ayudas
Me subo al autobús y cuando voy a pagarle me dice que pase, que detalle pienso mientras intentó avanzar en el autobús de los años cincuenta, a los minusválidos no se les cobra. Resulta que se paga al bajar, minusválido o no.
Mucha caminata desde el autobús hasta llegar a canal y escaleras.
El canal más que impresionar es chocante, curioso y no deja de sorprender el como lo hicieron hace 100 años sin los medios que hay ahora.
Vuelvo a comer al mercado del marisco, cambio de plato, sé que nunca me dará tiempo a probarlos todos.
Coincido con Jorge un argentino que llego esta mañana y comemos juntos.
Llevo toda la tarde llamando Germán a Jorge. Se que se llama como un sobrino mío ¿Pero cual?. Germán es el alemán?
Días de caminata y menos cervezas, se nota creo que he perdido varios gramos.
Hablando con el dueño neuyorkino del mojitos... Me anima a que me quede.
Puesto en una esquina, tabaco, chicles... y se traen una barbacoa portátil, se va a la otra esquina y mea. Creo que es mejor no pedir nada.
Salgo a la puerta del mojitos... Se Ma acerca una clienta con su botellín de cerveza a fumar, empieza a hablar del tiempo que lleva en Ohaio, que viene a visitar a su madre, no para contándome como estaba el barrio antes de ser abandonado, etc... Si parece que he ligado, no es cierto, tiene 72 años, pero me ha gustado que salga sola a tamárselas. Yo dentro de nada.
Entro a un bar a tomarme un vino, es la primera vez que huelo a fritanga. Me siento en casa.
El vino tinto completamente helado, no tengo prisa me esperaré un par de horras.
Para los cubanas o preparados echan la bebida abriendo un poco la rosca de la botella, no se sí es para darle o quitarle presión.
La camarera no deja de guiñarme el ojo. Me doy cuenta que es un tic. No es mi estado atractivo con mis ondas.
A los les ponen una especie de patata frita congelada. Pregunto y es caña de azúcar.
7$ la copa de vino ¡menuda clavada! A dormir, se me ha acabado el presupuesto de hoy y parte de mañana, ( normalmente esta a 3$).
Me ha picado un mosquito en el moflete y parezco que me he quedado a media operación de pómulos.
Vuelvo a tropezar con el mismo minusválido en el mismo callejón. He quedado para mañana, no lo ha entendido.
Puede que los días de marisco que me esperan me den gota en el otro pie. Existen las sillas de ruedas.
De vuelta al casco viejo se me sale la sandalia de la escayola, no tengo para apoyarme y espero a que pasen dos chicas para pedirles si me puedo apoyar y ponérmela, muy amables se ofrecen y les indico lugares del casco viejo. Paseamos juntos y me hacen fotos de "testimonio"
Tomándome una cerveza en una terraza pasa una pareja joven, ella en silla de ruedas, el haciendo el "ganso" animándola. ¡Que buen rollo me da!
Aquí sólo 3$ la lavandería, todo lo que quepa en la lavadora. Diferencia con Costa Rica 12$ 3kl.
Llega un japonés al hostel, todos con todo abierto, él ha asegurado su equipaje.
La arruga es bella, camiseta sin desentonar con mis patas de gallo.
En una terraza de un restaurante, bar de copas, vista espectacular, eso si mucho pijo panameño, buena música hasta que suena "estas en nuestro bar" creo que era de "Los hombres G". Chicas y chicos guapísimos.... Le sigue "suéltate el pelo"
Hacia tiempo que no veía a un fotógrafo hacer fotos a parejas para luego vendérselas. Otra vuela al pasado, mientras "bonito" de Jarabe de Palo.
Coincido en la terraza con una alemana que trabaja aquí y su madre que ha venido a verla. Ayer en el "mojito sin mojito"
Me gusta que la gente tome copas de vino por la noche. En Murcia cuesta, tampoco hay buenas copas sueltas.
Dos chicas esssstuuupennnnndiiiisimass en biquini sobre el escenario para hacerse fotos con quien quiera. Por un momento pienso en subir para que quede constancia de mi paso por la terraza.
A mi lado dos pijos de veinti pocos con sus puros y su botella de güisqui etiqueta negra.
La Dj. Ochentera total, purpurina en párpados, haciendo juego con las escamas brillantes de su vestido. (En la foto no se aprecia.
La terraza estaba muy bien, pero creo que mis ondas no encajaban en ese sitio.
En un paso de 50 cm. de paso por las obras tropiezo con otro con bastón, espero que pase para pasar yo.
Coincido de nuevo con las alemanas en el mojito... Esta vez nos ponemos a hablar la madre y yo, es más de mi quinta. Los dos coincidimos que nos gusta más este lugar.
Ahora subiré a la terraza de otro hostel que tienen los mismos propietarios. Sólo si hay ascensor que lo dudo, pero la gente seguro que es distinta.
Cada vez que veo un sombrero típico panameño, me entristezco un poco al acordarme de mi padre. Me hubiese encantado llevarle uno, una o dos tallas menos como a el le gustaban.
Ha merecido la pena subir los cinco pisos del hostel hasta la terraza, las ondas no desentonaban y muy buena gente. He coincidido con los de ayer de la conversación nocturnos y unos españoles que viven aquí hace años, un vasco y una burgalesa.
En general son mucho más guapas las chicas que los chicos.
10' de reloj hablando el camarero de sus cosas por el móvil, yo no tengo prisa pero mientras corre el agua por dos grifos abiertos sin parar.
Se sube un predicador al autobús para pedir dinero para una feligresa enferma, en cierta forma amenaza en nombre de dios si no se le ayudas
Me subo al autobús y cuando voy a pagarle me dice que pase, que detalle pienso mientras intentó avanzar en el autobús de los años cincuenta, a los minusválidos no se les cobra. Resulta que se paga al bajar, minusválido o no.
Mucha caminata desde el autobús hasta llegar a canal y escaleras.
El canal más que impresionar es chocante, curioso y no deja de sorprender el como lo hicieron hace 100 años sin los medios que hay ahora.
Vuelvo a comer al mercado del marisco, cambio de plato, sé que nunca me dará tiempo a probarlos todos.
Coincido con Jorge un argentino que llego esta mañana y comemos juntos.
Llevo toda la tarde llamando Germán a Jorge. Se que se llama como un sobrino mío ¿Pero cual?. Germán es el alemán?
Días de caminata y menos cervezas, se nota creo que he perdido varios gramos.
Hablando con el dueño neuyorkino del mojitos... Me anima a que me quede.
Puesto en una esquina, tabaco, chicles... y se traen una barbacoa portátil, se va a la otra esquina y mea. Creo que es mejor no pedir nada.
Salgo a la puerta del mojitos... Se Ma acerca una clienta con su botellín de cerveza a fumar, empieza a hablar del tiempo que lleva en Ohaio, que viene a visitar a su madre, no para contándome como estaba el barrio antes de ser abandonado, etc... Si parece que he ligado, no es cierto, tiene 72 años, pero me ha gustado que salga sola a tamárselas. Yo dentro de nada.
Entro a un bar a tomarme un vino, es la primera vez que huelo a fritanga. Me siento en casa.
El vino tinto completamente helado, no tengo prisa me esperaré un par de horras.
Para los cubanas o preparados echan la bebida abriendo un poco la rosca de la botella, no se sí es para darle o quitarle presión.
La camarera no deja de guiñarme el ojo. Me doy cuenta que es un tic. No es mi estado atractivo con mis ondas.
A los les ponen una especie de patata frita congelada. Pregunto y es caña de azúcar.
7$ la copa de vino ¡menuda clavada! A dormir, se me ha acabado el presupuesto de hoy y parte de mañana, ( normalmente esta a 3$).
Me ha picado un mosquito en el moflete y parezco que me he quedado a media operación de pómulos.
Vuelvo a tropezar con el mismo minusválido en el mismo callejón. He quedado para mañana, no lo ha entendido.
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