martes, 29 de enero de 2013

UN NUEVO DÍA

Noche de paseo solitario en un principio por el casco antiguo de Panamá, una cerveza, un vino... Recorriendo bares conocidos y nuevos. Al final coincido con Germán un colombiano que ha vivido diez años el Alemania, se desahoga contándome su ruptura con su pareja, su estado anímico al no poder disfrutar de su hijo, conversaciones que al final terminan en risas como los días anteriores. Nos vamos de ruta de bares, en uno coincidimos con una pareja de españoles que llevan dos meses por aquí, a los que les gustaría establecerse, ella vasca ha encontrado un trabajo de camarera, Edurne, una chica con una vitalidad y simpatía envidiable, pese a que le falta parte de un brazo, gran ejemplo de superación, por como bromea con su muñón me recuerda cuando perdí el mío y bromeaba con los críos tirándoles globos ayudado del otro brazo. Terminamos llamándola Enriqueta. Recorremos lo que queda abierto hasta terminar tomándonos la última cerveza en el banco de un jardín. Primera noche que termino a las cinco y media de la mañana.

Mañana siguiente descansando, nos vamos Germán y yo a comer al mercado del marisco, esta vez probando enormes pescados frescos. Tarde relajada hasta que volvemos a salir y vamos a visitar a Enriqueta, ya no nos movimos de allí hasta que cerraron, algún mojito, cervezas y vino, coincidimos con una pareja de argentinos que están trabajando aquí y vivieron cinco años en Cieza, según ellos los mejores años de su vida, hablamos de los caracoles, matanzas, migas, tallos, de lo acogedora que es la gente murciana... Un orgullo que sientan lo que sienten de la tierra de uno, al final se valoran mucho las cosas, aunque sea una marinera con una caña, buena compañía hasta la hora de acostarnos no muy tarde y alargando la conversación en el hostel. Nada especial, siéndolo todo al mismo tiempo. Noches que se guardarán en un lugar especial de la mente. Hoy decidiré si hago un cambio en la ruta, incorporando un destino nuevo y forma de viaje, me apetece mucho aunque no se si lo aguantaré.

Tarde habitual de descanso y lectura, toca ir de nuevo a "Cedros" donde trabaja Edurne. Margaritas, hasta la hora de cierre, allí charlando con Germán, conocimos a una americana residente aquí, un poco loca, que se presenta como Carolina la Cariñooooosa, con tono y gesto mientras pronuncia cariñooooosa y te enseña una hoja con un corazón y debajo pone: CAROLINA LA CARIÑOSA. Todo un personaje, yo me presento como Alfonso el fuerte, mientras Germán se "descojona". Cerramos Cedros y nos vamos a otro bar a esperar que salga el novio de Edurne, noche bastante escatológica cada uno contando sus experiencias en este tema, al final creo que gano con una gran diferencia. Noche bastante divertida.

No os preocupéis si algún día no escribo, puede que no haya wi-fi, o mucho que contar, y espero un par de días para escribir. Hay días que mando dos notas.

Besos mil.














5 comentarios:

  1. Muy chula la foto con Edurne y muy apropiado el mensaje de tu camiseta. Un beso ;)

    ResponderEliminar
  2. Menuda bidorra te estas pegando, cuando sea mayor quiero ser como tu, dentro de un orden, ;). Un abrazo y a seguir disfrutando. Viste la foto que te mandamos desde Cancarix?. LosP

    ResponderEliminar
  3. vidorra, jajaja, que bestia.

    ResponderEliminar
  4. Me apunto¡¡¡¡ Ayer nos acordamos de ti,en Toledo,porque tenian varias cervezas artesanas locales,las conoces? un monton de besos vov s

    ResponderEliminar
  5. Ah¡ muy guapito con tu pelo largo vov s

    ResponderEliminar