Cruzando la isla al extremo opuesto, para visitar playa estrella, una argentina ya afónica no para de hablar escucharse,
cantar, chillar. Todos sin poder disfrutar del paisaje, a punto de explotar, menos mal que salta un padre de un niño pequeño y le dice que si no se cansa de molestar. Tres minutos más y hubiese sido yo.
Paisajes paradisíacos para llegar a cabo drago, de allí a playa estrella 20 minutos andando a través de la selva y pie de playa o lancha. Opto por el paseo.
Llego a playa estrella, su nombre viene por la cantidad de estrellas de mar que hay en el fondo de esas aguas tranquilas y cristalinas.
Voy buscando mi espacio en esa playa, tropiezo con una cinta que ataba una lancha, cosa que ninguna esta atada, simplemente sobre la arena. Yo con mis manos en los bolsillos caigo cerrando el ángulo recto, por supuesto la nariz es lo primero que se resiente, pero después de acudir en mi ayuda y un poco de limpieza facial para quitarme la arena, empiezo a notar el dedo pulgar y anular del pie izquierdo con vida propia.
Me relajo tumbado en la playa, diciéndome una y otra vez "Alfonso no te duele... Alfonso no te duele..." Pasa corriendo un niño de unos ocho años y mismas toneladas y acierta a la hora de pisar en los dos dedos. ¡Grito y por primera vez veo estrellas y no de las marinas.
Creo que no va a haber más buceo. Regreso al punto de partida esta vez en lancha y adelanto la vuelta tres horas. Momento de dirigirme a una farmacia.
Sobre el cañizo, mientras espero el microbús para regresar de Cabo Dragón, un gato mea, cae en una afortunadamente vacía.
Voy a la farmacia a pedir un calmante y antiinflamatorio y la chica me ve el pie y me dice que mejor vaya a urgencias.
Total amabilidad en urgencias, después de la consulta de rutina paso a rayos. No hay nadie, pero por lo que tardan pienso que soy el número 120. Fractura en el pulgar izquierdo.
Me ven los argentinos que me socorrieron al caer anoche. Verme con el pie inmovilizado me preguntan que si es por lo de ayer, ya que fue el que se engancho. Estaba predestinado.
Las pastillas se venden sueltas. Forma de ahorrar. Calmantes llevo yo de sobra.
Salgo a picar algo al bar frente al hostel y dos chicos de treinta haciendo el tonto como peleándose, adivino que al final me van a dar en el pie.
La pareja gay mayor que lleva el hostel, preocupados por como pueden ayudarme. ¿Poniéndome el cuarto abajo?
Empieza a llover, cruzo para acostarme a paso tortuga. ¡Espero no resbalar!
Hfntrmmk nadie me firma. Buscaré a gente.
Día de lluvia y viento en Bocas del Toro, de camino a conocer otra ciudad de Panamá, Changuinola, esta vez a visitar clínicas privadas para ver un ortopeda, traumatólogo para nosotros.
Me aconsejan clínica privada ya que en el hospital pueden tardar más de un día y todos los médicos trabajan en sus clínicas y acuden al hospital cuando no tienen pacientes. Me va a servir para analizar el mundo de la sanidad.
Deja de llover, en consecuencia bochorno. Antes de deshidratarme una cerveza que también ayuda a los calmantes.
Las manchas del pantalón se asemejan a un apretón incontrolado.
Cualquier cosa es recomendable para mantener la cerveza fría. Un trozo de bambú tiene el diámetro justo.
Con todos los bastones que tengo en España aquí no encuentro.
La funda del iPad se deshace con el repelente de insectos.
En esta zona de Panamá también hay mucho asentamiento de jamaicanos. Lógico esta cerca.
Un hombre recoge una enorme bolsa chorretosa de basura del restaurante y se la lleva en bicicleta. Sacarla por la puerta principal mientras uno come no es muy higiénico, no tendrán otra puerta.
Estos extras puede que me aceleren la vuelta. Tengo que sentarme y hacer muchos números. Aunque me hice un seguro veremos cuando me lo abonan.
En el restaurante mientras espero a que me atiendan en la clínica, una familia con seis personas, con comida y bebida del Macdonal, recién abierto aquí, se sientan a comer mientras la madre se toma una cerveza.
Niños de unos seis años vendiendo periódicos. Le doy pasta.
Es una pena no haber caído en hacerme una foto con la arena y sangre en la cara para hacerme una ampliación. De todas formas intentaré que no vuelva a pasar, pero si pasa me la hago. Testimonio de... patoso y huesos fuertes.
Parezco el modelo de Camper un pie de cada clase. Pensaré si le mando una foto para la próxima campaña.
Me toco la nariz y me duele, me toco el brazo y duele, el pie no es necesario tocármelo, tiene vida propia y parece que corazón.
La bandera de Jamaica no es tal si no lleva a Bob Marley.
De nuevo me preguntan si quiero hiel con la
cerveza, al final tendré que probarla, aunque no creo que me sorprenda gratamente.
No voy a regresar, será otra forma de viajar, así descubro la sanidad en distintos países. Buscaré la ONG de cojos por el mundo y si no la encuentro, será un proyecto nuevo.
Traen el pescado fresco en bolas de basura. Seguro que no es tan importante tanto control ¡Están todos vivos! Como no hace mucho nosotros. Nosotros hemos cruzado la línea.
Para facilitar las curvas subiendo el puerto o bajándolo es mejor invadir el otro carril aunque este prohibido. Siempre es más cómodo. Cuestión de aventuras por el mismo precio.
En Panamá tampoco hay profesionales de la estética en decoración.
Llego a las 16:00 no llegará hasta dentro de 45 minutos. No me lo creo.
Al igual que ayer que fue la doctora la encargada de inmovilizare el pie, esta vez es el propio "ortopeda" el encargado del proceso final.
La clínica con mi color pero no con mi estética. Todo no puede ser.
Mientras espero en la clínica a que venga el ortopeda, la televisión dueña a todo lo que pueden sus altavoces, con el clásico programa de demandas en televisión y asumir el resultado de lo que diga la jueza, una chica demanda a su manager pensando que entraba a un grupo de baile y eran prostitutas. Parezco a Pedro embobado con la tv.
No se llevan dar dos manos de pintura, ni perfilar las paredes. Son efectos distintos.
En la clínica me cobran una parte, el doctor me lleva al hospital porque dice que aquí no hay escayola, el me lleva con un extra de 10 $, por un Aparte de pagarle a él en el coche la escayola. No protesto, pago y me marcho.
Fractura en los dos dedos, me da igual como si son en los cinco, ya puestos... El docto me da su teléfono por sí necesito algo particular, no se sí reírme.
Me pregunta el nombre del pasaporte para hacer el informe como si me hubiera atendido en el del hospital. Tiene el detalle de llamarme a un taxi sin contarme la llamada.
Total 9 de enero 11 horas en Changuinola. Disfrutando de la experiencia.
A toda velocidad por el puerto, dudo de llegar a tiempo para coger la lancha a Isla Colón. Tocará dormir en Almirante, casi lo prefiero.
Mi lancha ha salido, vamos a otro embarcadero, esta unos metros fuera, tienen el detalle de regresar pero me deja en el otro lado de Bocas. Buen ejercicio para ir acostumbrandone.
Cuando llego me dicen, después de estar ocupada, les contesto que por supuesto que no; me guardan las cosas en un armario con candado. No encuentran la llave después de probarlas todas, cambio de habitación sin ayuda. Por lo menos es hora de una cerveza fría, resulta que hay una fiesta seca y hasta las 24:00 no se puede beber. No pienso en que no puede pasar nada porque parece que Murfphy esta por aquí.
Deseando que lleguen las doce y termine el "Día de los Martiles" la gente deseando, la noche promete.
Voy al "barco hundido" en taxi 4 veces más que el trayecto que el del médico por 60 céntimos de dólar, un regalo y precio normal.
Ya no pienso en las clases de surf. Las olas se perderán la habilidad que me caracteriza.
Hoy no saltaré la verja, pues después de la entrada triunfal nocturna y darme cuenta que sólo había que empujar a la puerta. Lección aprendida.
El cambio de habitación ha merecido la pena, coincido con los cuatro de la habitación, dos parejas formadas en el hostel, muy buen rollo.
Cuando" me dejan en "el barco hundido no me doy cuenta que esta cerrado, cojo otro taxi y me hace un recorrido hasta encontrar uno apartado que ponen cervezas. ¡Por el taxista!
Me ponen la cerveza en vaso y me advierten que si viene la policía es un simple zumo de manzana••
Quiero pedir en mi próximo cumpleaños ser jamaicano, como se cumpla ya veréis que guapo voy a ser. Aunque puede estar Murphy y convertirme en un gigante obeso mejor no pedir nada y me quede en un tremendo gordo blanducho.
Mañana a comprar nuevo calzado donde quepa la escayola, si alguien gasta un cincuenta y algo que me diga sus gustos para luego pasárselos. Lástima de inversión en botas y bañador.
Siendo consciente sabía que me la estaban metiendo pero mejor llegar a un trato que salir corriendo con la escayola y sin calzado apropiado.
La escayola azul me la han deja do preciosa con el ribete blanco en la punta y al final del botín, pero para mi me la tenían que haber dejado en un ángulo de 90º."
Estoy del: ... Hay si te peeegooo... ¡Que pena no poderla bailar hoy!





ni se te ocurra jugar al "corre corre que te enculo" porque no te veo pa mucha carrera.
ResponderEliminarDesde luego,este va a ser un viaje con muchas experiencias.Y,ese pie,como va? A lo mejor te dan preferencia en las excursiones por "cojo".Bueno,no se puede tener todo controlado,ànimo que ahora viene todo lo bueno de golpe¡¡¡¡ un monton de besos vov s
ResponderEliminarLo que te falta después de aguantar a la argentina rompe bolas, un pie roto, jajaja .
ResponderEliminarMira el lado bueno seguís vivo después de comer y tomar una cerveza de ahí.
Cuidate no hagas boludeces.
Nacho