lunes, 4 de marzo de 2013

BUENOS AIRES

Después del interminable viaje en el que nos encontrábamos como prisioneros porque al ir con retraso sólo nos dejaban bajar cada cuatro horas o cinco, cinco minutos al servicio, ya que el del autobús estaba averiado, sigo con el cuerpo con la forma del sillón, pero no encuentro la palanca para estirarme. Eso sí, apreciando las grades llanuras sembradas y las vacas pastando. Es lógico que la carne este muy tierna ya que no tienen que moverse mucho es todo llano por lo que no deben ejercitar mucho sus músculos. Algunas aves sobre las cercas esperando que algún conductor atropelle a un animal, para ellos comer, se han acostumbrado a esta forma fácil de subsistir en vez de cazar.

Sin tiempo para cargar el móvil hacer fotos de toda esta parte, es una forma de no cansar al no tenerlas, pero me imagino que os podéis hacer una idea. Lo único que pensaba al llegar a Buenos Aires era la forma de colgarme de los pies y estar un tiempo hasta que todo se fuera colocando en su sitio.

En las largas horas de soledad estoy aprendiendo tantas cosas nuevas, afortunadamente el ser humano es el único animal que tiene la capacidad de estar aprendiendo hasta el último segundo de su vida. Se que soy un privilegiado por esta experiencia, momentos de soledad, compartidos, que aceleran tantas cosas personales, sociales, a valorar y disfrutar cada instante con sus pequeños matices que no quieres que se acabe, te envuelve te engancha como una fuerte droga que no quieres dejar.

...

Por fin en Buenos Aires, tantos años esperando este momento que creía que nunca llegaría, pero aquí estoy dispuesto a explorar todos sus rincones. La primera noche entre que llegue tarde y dos días sin dormir fue tranquila, una cerveza en una cervecería irlandesa cercana y otra en el bar del hostel, en la terraza viendo todos los edificios de la zona centro de Buenos Aires, ya que esta ubicado en esta zona.

La mañana del domingo era para callejear por todo el centro, plazas, edificios a los que me recuerda bastante la zona de Fuencarral pasada la glorieta de Bilbao de Madrid, calles peatonales con comercios, típicos burguer y comidas rápidas y tránsito de personas como hay en una gran ciudad. Por la tarde continua la investigación y conocimiento de la zona, vuelta al hostel y charla en el bar con algunos huéspedes, digno de destacar fue un brasileño que estaba de viaje con su novia americana y estuvimos hablando hasta las tres, una persona con ganas de empezar de nuevo y estar un tiempo sólo, cuando se le vayan todos los miedos, abrazos a la hora de la despedida que se prolongaron por la mañana al coincidir en el desayuno, me gusta la gente que no escatima abrazos sinceros, es triste el vacío que queda de un abrazo no dado, nunca se puede recuperar. ¡Hay que darlos!

La mañana si fue agotadora, caminata a Puerto Madero, paseo por el puerto, es lo que tiene estar en una capital abierta al mar, aguas turbias y zona de rascacielos, calles peatonales llenas de restaurantes que dan la sensación de estar en una capital de provincia, con la particularidad de saber que estas en una gran capital, que lo es, lo ha sido y lo será pese a todos los problemas que puedan surgir. Después de unas horas andando me dirijo a Recoleta, barrio mas rico con tiendas de grandes firmas, joyerías, embajadas etc. Una especie de C/Goya, Velázquez, todo cuidado, limpio aunque se aprecia en casi todas las aceras levantamientos sin arreglar. Estando en este barrio hay una visita que no se debe dejar pasar, el Cementerio de Recoleta, cementerio donde se encuentras las tumbas de gentes ilustres, tanto militares, políticos, pensadores, artistas etc. Con grandes tumbas, mausoleos de distintos tipos arquitectónicos o como diría un amigo "muchos palacetes" visita obligada a la tumba de Eva Perón, una de las más fotografiadas, he de decir que pase un par de veces por delante y no me di cuenta. Una vez del paseo con tanto silencio y observar las que merecen la pena, las derruidas, ver que algunas están con la caja y una especie de tapete encima, vuelta al hostel, tomándome por supuesto una cerveza antes de llegar tras las seis horas sin parar de andar, he de decir que se me han abierto las plantas de los pies por lo que la tarde es tranquila y mañana también lo será. Pero las ciudades son para patearlas y disfrutarlas, los taxis y autobuses están bien una vez conocida. Por lo que la noche se presenta con alguna cerveza en la terraza viendo las estrellas en esta noche despejada.

Besos mil.


3 comentarios:

  1. ¡Qué buen lugar para celebrar tu cumpleaños! :D
    Muchiiiiisimas felicidades. Espero que allí tengas wifi para ver fotos en el blog... ;P

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  2. Feliz, feliz en tu dia..........Muchisimas felicidades¡¡¡¡¡¡ mi proximo cumpleaños me pido estar en un sitio asi,que requetechulisimas las fotos,en directo ni me imagino.Pasatelo fantastico,celebralo a lo grande y no pares de dar abrazos.un monton doble de besos y abrazos(de cumpleaños).vov s

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