El día de ayer fue tranquilo por los preparativos. Una parte de mi se queda en Costa Rica, me ha encantado su cultura, el saber como funcionan, los medios de los que carecen, impidiéndoles crecer, unas veces por los impedimentos sociales, culturales y simplemente como es la costa, porque les es mas fácil dar dos clases de surf y conformarse sin hacer nada dos semanas, sin pensar en un futuro que le es incierto. Entender sus construcciones, por motivos económicos y geográficos. Admirar sus paisajes con su flora y fauna. Un país en un entorno privilegiado.
Salgo por la noche a celebrar mi santo y por supuesto voy "al 13" un lugar con mucho encanto y buena música durante la semana, el fin de semana es para cantarla y no pensar en las letras. Gente en la barra muy amigable que te informan de todo, si te descuidas te dicen lo que les gusta o no en la cama, yo estoy dispuesto a escuchar. Otra noche de despedidas, ya me voy acostumbrando. Me acuesto temprano por que tengo que madrugar para mi segundo destino del viaje Panamá, he de confesar que voy con cierto reparo después de lo sucedido en Bocas.
Trayecto y vuelo tranquilo, aparte de los 28$ voluntarios de impuestos por salir del país y los de entrar. Sorprendente es ver desde el avión como los buques se agolpan en forma de embudo para cruzar el canal, espero hacer fotos cuando salga, mi compañera de asiento, ventana, sólo se ha despertado para impedirme hacer fotos. Desde el avión un Manhattan pequeño o un Benidorm pequeño con sus rascacielos, como dicen en Costa Rica, el Miami pobre.
Las carreteras, la ciudad moderna, infraestructuras sorprenden con lo hasta ahora visto en el país vecino.
Yo tengo el hostel en el casco antiguo. Aparte de no poder coger un autobús desde el aeropuerto, ya que esta lejos y necesitas una tarjeta especial, esto le viene muy bien a los taxistas, ya que no tienes mas remedio que coger taxis, tarifas... al final te fías a sabiendas de que te están clavando. Sólo 33$ por que al casco antiguo es difícil de llegar en otro medio.
La sensación al entrar en el casco viejo ha sido un cumulo de sensaciones todas positivas. Digamos que todo decadente, edificios abandonados, pero todos apuntalados esperando su rehabilitación, todo intacto desde siglos, arquitectura colonial, todo el barrio en obras, calles, edificios, todo sin control, el pobre taxista no sabía como llevarme, al final lo logramos, un palacete ahora rehabilitado junto a una de las muchas iglesias que hay.
Un barrio entre Malasaña antes de rehabilitarse totalmente, mezclado con alguno típico lisbonense como Alfama. Me ha encantado, ver bares todavía antiguos, tiendas decadentes, con otras ya de diseño establecidas, restaurantes actuales conservando el valor y estética de antaño. Un barrio por hacer y que por lo poco que estoy viendo vapor muy buen camino, noto que son los comienzos de algo importante, se nota la inversión a la hora de conservarlo todo, aunque ahora sea un caos circulatorio e incluso para andar te desvían. No se lo que sentiré mañana pero hoy que venía reacio me a atrapado, si pudiera compraría todos los edificios. Incluso me he dicho que pocos días son los que había pensado para quedarme aquí, por ahora me apetece recorrer todo el barrio como si colonizador de siglos fuera, es como transportarte unos siglos. Me ha gustado, estoy deseando ducharme y salir esta noche.
Besos mil.







Ummmmm Alfonso como mola que bonitooooo,, espero que lo pases bien esta noche y sigas disfrutando tanto.
ResponderEliminarUn besooo
Rosario.
Chuliisimo¡¡ El bar tiene buena pinta,eh? un monton de besos vov s
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