viernes, 5 de abril de 2013

CATARATAS IGUAZÚ

Después de toda una noche de tormenta eléctrica y una cantidad de agua impresionante, me levanté con la duda de sí ir o no a las cataratas. Solamente estaba nublado y aunque habían pronosticado lluvias me arriesgue a visitar el Parque de Iguazú. De traslado al parque con tres israelitas más, salida temprano y quedamos que las tres era buena hora para que viniera a recogernos.

Ya la entrada al parque era como las típicas de los parques temáticos lo que echa, a mi por lo menos un poco para atrás, la entrada igual, colas de gente en las colas de las taquillas (boleterías), con todos los restaurantes y tiendas de recuerdos. El cambio estaba echo, el verde de los limoneros murcianos por el de la selva. Vistazo al plano y de odie cual sería el primer itinerario a tomar. Da tiempo a hacerlos todos pero hay que empezar por uno, una pequeña caminata hasta la estación para coger un tren en dirección a garganta del diablo, paseo a través de la selva en un pequeño tren hasta la estación de las cataratas, luego sólo queda atravesar senderos y pasos elevados sobre riachuelos y partes del río Iguazú -¡Eso si! siempre por la izquierda por capricho de no se quien- y ya se empinan a ver ciertos remolinos y o donadas sobre el río, andas un poco más y ves el increíble Cañón del Diablo, donde la vista no te deja el el fondo donde cae el agua, bautismo sin quererlo del agua por el viento y entiendes porque es nombrada la séptima maravilla el mundo. Apartando como puedes a todo el exceso de turistas, para creerte que eres el único que esta observando esa cascada de fuerza indescriptible y que eres la única persona que la ve , no te importa empaparte, o que te empujen por que ni los ves ni los sientes, sólo estas tu y ese poder de la naturaleza con el que nuevamente no se puede luchar. Te quedas completamente atontado antes de proseguir el camino por el resto del Parque. Ya vas preparado y sabes lo que as a ver, muchas más cascadas, pero por eso no menos bonitas, todas con su personalidad, unas alienadas, otras solitarias, parejas de dos las llamadas Adán y Eva o, Dos Hermanas, tríos como la de los Tres Mosqueteros, las ves desde lejos, desde la mitad casi tocándolos o desde la superficie a pocos metros desde donde empiezan a descender, desde el costado o vista paronámica y en ningún momento dejan de emocionar y admirar su belleza. Te gusta el color rojizo de sus aguas con sus contrastes cálidos con los blancos de la espuma del agua. Simplemente te sientes ¡Enamorado! Ya no te acuerdas del bando y cuando regresas a las tres al hostel, quisieras estar semanas durmiendo para ir asimilando todo ese paisaje y que no se te escape ni un pequeño recuerdo. Parque llano lo que se agradece, aunque después de verlo no te hubiese importado tardar días andando atravesando la selva para llegar a verlos.

Ya daba igual hicieras lo que hicieras, tranquilidad en la piscina del hostel unas cervezas y deseando meterme en la cama para disfrutar de los recuerdos.

Merecida la pena de la visita del día anterior, sólo quedaba esperar a que llegaran las nueve de la noche que saliera el autobús a Salta, veintisiete horras transformadas en treinta y tres. Como mejor aprovechadas sin hacer nada, sólo piscina, lectura y escritura en un iPad tradicional (dícese libreta y lápiz).
Al final día dedicado casi en exclusiva a una persona especial, donde tomo todo su protagonismo recordando buenos y no tan buenos momentos, perdonando y perdonándole ya que los malos recuerdos se van diluyendo y como, afortunadamente los buenos se dulcifican más. Día especial dedicado a alguien especial por el que siempre sentiré un enorme cariño y agradeceré de por vida muchísimos sentimientos y momentos.

Ya bastante ñoño toca coger el autobús, contento por lo vivido y esperando sensaciones y sentimientos nuevos. En esta ocasión no hay vídeos de película, cambiados por música "romántica latina" lo cual acentúa el estado de ñoñería, ¿porqué todos te cantan a ti? Cuando son letras que conoces desde años y jamás le habías prestado atención. Esta vez cada una va dedicada a una o grupo de personas y por la cabeza empiezan a pasarte recuerdos que creías olvidados y van adquiriendo protagonismo. Momentos de la niñez, adolescencia o de hace unos meses se van mezclando entre los buenos o los más desagradables, recuerdas a gente que ya no esta en tu vida, por circunstancias o por que lo han elegido y las echas de menos, no entiendes muchos de los porqués, no se dejar de querer ni creo que me gustara, aunque sabes que no puede estar todo el mundo todo el tiempo porque no podrías conocer a cientos de personas que están aguardando tras una esquina para tener la oportunidad de disfrutarlas conociéndolas. Mezcla extraña de tristeza y alegría. Y después de más horas y transbordos de los pensados llegas a tu destino te acuestas y entre sueños logras quedarte dormido.

Besos mil.



















































































1 comentario:

  1. Guau....No me quiero imaginar el sonido de esas fotos. ALUCINANTE Alfon, que preciosidad.

    Mil millones de besos y abrazos

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