El último día en Panamá, me puse como objetivo el poder cambiar el billete de avión y aplazar el viaje a Chile unos diez días. Por la mañana fue difícil ya que seguía con una gran descomposición y no pude alejarme mucho del hostel, por lo que estuve tranquilo en las terrazas cercanas. Ya al medio día el cuerpo había recuperado parte de unas características normales y cogí el taxi en dirección a la oficina de Copa airlines, ya estaba todo cerca para solucionarlo. No fue así, la oficina cerro a las 4 pm. Una nueva decepción, vuelvo al hostel y me informa que puede que lo solucione por teléfono, una nueva vía se habré, llamo y después de veinte minutos al teléfono no hay ningún día con vuelo disponible, sólo uno pero salía muy caro, desisto, no sin producirme gran tristeza ya que me había apetecido ir a Cartagena de Indias y pasar unos días allí con Germán en su hostel y enseñarles a preparar comidas españolas y ver toda la ciudad. Esta claro que no es el momento de ir y debe ser porque algo especial me espera en Chile estos días.
Otra vez toca noche de despedida, esta vez mas emotiva ya que hemos formado un buen trío de mosqueteros. Empezamos en el Cedros y yo ya del Mojitos sin... Me marcho a descansar ya tarde, pero tengo que madrugar. Que pena me dio despedirme de Edurne, se que necesita a amigos y unas cuantas conversaciones para ponerse las pilas, una maravilla de persona. Ya por la mañana veo a Germán despierto, ya que se quedo sin dormir para poder despedirse de mi. Un chico entrañable que se que no perderé el contacto tan fácilmente, un profesional del ligue, ya que no se le escapa ninguna, como se dice vulgarmente tiene un órgano femenino implantado en la frente. ¡Os echaré de menos! Y no perderemos el contacto.
De nuevo camino al aeropuerto. Pido ventanilla y cerca del servicio por el miedo a lo que me pueda suceder, afortunadamente, no me sucedió nada digno de mencionar. Eso si no pude hacer las fotos de entrada al canal ya que esta vez salíamos por el sur. Casi todo el viaje bordeando la línea costera de Ecuador y demás países hasta llegar a la chilena.
Norte de Chile desértico, como si de un papel de estraza arrugado se tratara, lomas sobre lomas, sin caminos habilitados, en algunos sitios, estas lomas daban como a un antiguo cauce ya seco donde se asienta poblaciones y se observan las plantaciones, otras por las sombras producidas, parecían ríos de tinta sin desembocar en ningún río. Un paisaje distinto y visto desde las alturas.
Al desembarcar y coger el autobús en dirección a la capital, ya el paisaje es más reconocible, se podría decir que estamos en España, un viaje un tanto difícil, ya que me toco ir de pie, y el movimiento del autobús hizo que en algunos momentos perdiera el equilibrio, como en todas partes los asientos reservados a minusválidos están ocupados y todos esperan que sea otro el que se Levante.
Ya podía decir que estaba en Santiago de Chile, sólo quedaba ir al hostel, muy acogedor y arreglado y salir un poco a ver la noche nocturna de Santiago, sólo estuve en dos bares, uno con gente muy joven y el segundo con bastantes cervezas, sitio al cual creo que volveré hoy para comenzar la noche con alguna cerveza belga.
Por la mañana dedicada a dar paseos por el centro de la ciudad, viendo monumentos típicos y haciéndome con la ciudad. He visitado el mercado central donde he comido unas almejas enormes y sobre todo el sitio tenía un encanto muy especial. Tarde descansado y dispuesto a ver que ofrece la noche nocturna los viernes en Santiago.
Besos mil.

















Vas mejorando,es muy bonito y mas urbano,no?Aqui ha hecho un magnifico tiempo de primavera,pero esta noche ha llovido y un vendaval ha"arrasado",me parece que el fresqui vuelve.un monton de besos vov s
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