Una vez que me decido al tatuaje, no encuentro en sitio fiable. Será que no me toca por ahora.
Como en un telepizza en el centro, taburetes encadenados. Ya algo característico en mi, pregunto por los servicios, en la tercera planta, me gustaría que vierais la inclinación del tercer tramo. Aquí no ha llegado la ley de minusválidos. Aunque no haya nadie dentro la puerta se cierra y abre electrónicamente cada cinco minutos, no esta hecho para tardones.
Recomendación: si vas a la clínica para que te miren el pie y posiblemente quitarte la escayola es recomendable llevarse el zapato.
Toda la tarde en una clínica de traumatología para que me vean el pie. Al final no me atienden, que vuelva otro día.
Que difícil es sacar dinero de los cajeros, después de diez, por fin en uno se puede sacar con el chip de extranjeros.
Pisco con piña. No esta mal, refrescante.
Sigo con los dobles...
Los camareros musculitos, también se llevan aunque afortunadamente en menor escala. Tiempo al tiempo.
Uniforme de cualquier bar, ropa negra. Todos tenemos, pero es un poco aburrido ver siempre lo mismo.
Requisito para las camareras minifalda negra, pantalón minúsculo negro y muy muy jóvenes. ¡Los Joses en la cueva! Para triunfar. Yo porque ya no estoy sino luciría canillas.
Ellos en la barra preparando las comandas, ellas se pasean para servirlas. ¿Equilibrio? ¡Funciona!
Me nuevo ligeramente en un taburete para explotar ligeramente sin que se note ¡retumba! Los de la derecha e izquierda se vuelven con ganas de decirme algo, yo muy dignamente miro al frente concentrándome en las botellas y nuevo la cabeza al ritmo de la música como si no pasara nada. Afortunadamente es sólo es ruido.
Hablo con un camarero estudiante de arquitectura que estuvo en Barcelona, nos enrollamos con Gaudí...
Coincido con Luis un sevillano arquitecto que lleva un año aquí y Antonio un aparejador de diez días buscándose la vida me invitan a cenar mañana con más gente, seguro que iré, la noche ha sido estupenda con ellos.
Por fin sin calcetín azul, me han recomendado dos o tres veces en el chorro del yacuzy. Ya se lo que toca el domingo.
Noto mucho español trabajando aquí. Coincido con dos españoles que están montando una empresa aquí. De construcción. ¡Como no!
Toca cena en tasca andaluza con dos españoles que conocí al final de la noche de ayer y más amigos. ¡A disfrutarla!
Noto el segundo dedo del pie hinchándose, quiero imaginar que es normal y que no se ha pegado mal. Ellos son los médicos.
Hoy relajado por el pie. Ya bailaré la semana que viene.
Bar de moda, pero con el cubo de la fregona a plena vista.
Espero que pronto desaparezcan los callos de la mano. ¡Por el bastón!
Toda la noche tomando mahón *****, realmente voy a empezar a levitar. No me cabe un trago más.
El olor a fritanga, que olor típico español. Se agradece, es como estar en casa.
La gente se sienta, en la barra sólo los españoles. Tampoco hay muchos taburetes. ¡Somos de barra!
A las tres me vuelvo reventado, eso si me paso por el sprinfield a tomarme la última.









Genial,sin escayola,cuida ese pie.Y no te miran porque explotes,sino porque estas muy guapo ; ) un monton de besos vov s
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