domingo, 3 de febrero de 2013

TOMANDO LA CIUDAD

La noche nocturna de Santiago ofrece lo que las grandes ciudades, estoy al lado de una zona de marcha llamada Brasil, tres cuadras como llaman ellos, a tres manzanas llenas de restaurantes, bares y bares con música, aquí casi todos poseen cocina hasta la hora de cierre, me imagino que para evitar la migración si a alguien del grupo le apetece picar algo, un completo diríamos. Me dirigí diréctamente a "sprinfield" el bar donde había algunas cervezas de importación belgas, siempre sienta bien una "Tripel Karmeliet" para comenzar la noche. El encargado me recomendó algunos bares cercanos que están de moda, así que le hice caso y me fui al que quedaba más cercano, allí conocí a una pareja local, Patricio y Francisca, me estuvieron informando de los lugares que no debía perderme de Chile, me invitaron a varios amaretto sour, por lo que de allí, sólo quedaba volver al hostel. Me dieron a probar un destilado típico de uva "pisco" original del Perú, pero que son ellos los que lo han difundido, para ser destilado no es muy fuerte, con un pequeño deje a uva dulce al final.

Por la mañana de nuevo a recorrer el centro de Santiago, como todas las ciudades desarrolladas, salvando los monumentos típicos, digamos que todas se parecen en algo, mismas franquicias, gente local mezclada con los turistas. En grandes plazas, mimos, gente haciendo retratos, vendiendo sus cuadros, lo mismo pero en otro entorno. Me llamo la atención un grupo de mesas, subidas en un kiosco de música típico, pero jugando al ajedrez, la mayoría personas mayores ocupando la mañana, mientras al lado un grupo de música folclórica nacional sacaban a los viandantes a bailar sus "bailes típicos".

La noche la comencé en el mismo bar y con otra tripel... Pero el destino esta vez queria que fuera el barrio de Bella Vista, afortunadamente un camarero me informo de que había abierto no hace mucho una cervecería con unas ciento cincuenta cervezas, luego no fueron tantas, en el barrio de Bella Vista por lo que cogí un taxi y me dirigí allí. Jorge que así se llama el dueño me estuvo contando su proyecto. Empezó por un hostel, muy bonito por cierto, en una casona del 1912 restaurada, y al ver que se le queda daba un pequeño espacio a la calle pensó en la cervecería, proyecto que le fue bien, hasta que se dío cuenta que los camareros le robaban, el trabaja en el banco BBVA de Santiago. Y después de la decepción pensó arrendarlo aunque la idea le seducía, al final opto por mantenerlo. Estuvimos hablando un buen rato, yo le explique lo que hacíamos en la cueva, etc... Al final hemos quedado el miércoles para explicarle un poco el mundo de las cervezas con las artesanales de su país, no se como me levantaré el jueves.

El barrio de Bella Vista es otra zona de marcha, casonas mas históricas, ambiente mas moderno, me gusto bastante. Vi una casa que hacia esquina que me enamoro, deberán pedir un disparate, pero por preguntar que no quede. Invita a hacer muchas cosas, aunque aquí es bastante difícil montar algo, lo suyo es con un socio local.

Después de la noche nocturna por Bella Vista, incluida discoteca para lucir ondas, no quedaba otra que dedicarme el domingo are posar el pie y estar tranquilo leyendo y escribiendo. Mañana me espera un día de excursiones a puntos mas alejados del centro, aunque una belga creo que caerá esta noche.

Besos mil.





























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