Me extraña ver ceniceros en la barra y mesas, pregunto y la ley antitabaco no entra hasta marzo.
No funciona wi-fi en ningún sitio, se ha caído, se ha caído... es lo único que escucho.
Aquí en Santiago los limones son como en España, no tipo lima.
Más exagerado con el limón que nosotros, por persona te ponen unos 5 1/2 limones.
Estoy acostumbrado a que las almejas tengan sólo un punto de sujeción, aquí aparte de enormes están sujetas por cuatro, será por las corrientes.
He visto un plato exquisito en la mesa de al lado, he preguntado y por lo que me dicen es una especie de molusco adherido a la roca con el nombre de "loco", tendré que probarlo.
En la marisquería "Donde Augusto" ni una cana, todos los camareros teñidos. Notaba algo raro hasta que me he dado cuenta.
Como siempre, algún problema con los cajeros, el chip internacional no funciona en todos. No quieren que gaste.
La primera vez que veo adornada una ciudad con los árboles que tenemos en Cancarix y mira que son sucios.
No hay nada como comenzar la noche con una triple belga, en este caso "Tripel Karmeliet".
Aquí comparando los países anteriores los camareros corren, aunque con una sonrisa sería mejor.
Le pregunto al camarero si por aquí hay bares de ambiente, me dice que no, están todos en bella vista. Me recomienda otras dos cervecerías cerca. Iré.
Ayer sólo en el cuarto, hoy creo que también, como necesitaba poder dormir como toda mi vida, desnudo.
El camarero prueba desde el vaso de la coctelera casi todos, le he contado en un rato unos 40. No quiero verlo al cerrar. Sorbo a sorbo...
Cocktail, amaretto sour. Muy rico con zumo de limón y azúcar y azúcar en polvo. En el "cosmopólitan" música en vivo cantan a Ana Torroja, no digo el título de la canción.
Coincido con una pareja local, Patricio y Francisca, estamos de charla el resto de la noche, quieren que me vaya con buena impresión de Santiago, no me dejan pagar aunque insisto en que no es necesario que me la llevo sin necesidad de que me inviten. Me dan su tarjeta por sí tuviera algún problema, buena gente.
En Santiago vuelven a estar sueltos los perros y muchos callejeros.
Por las calles céntricas, no se puede transitar, digamos Preciados de Madrid, Trapería Murcia. La escayola es un riesgo.
Sentado en la plaza de Armas, me ofrezco a las parejas a hacerle una foto a los dos. Si cobrara la voluntad me sacaba una pasta. Cuando me dejan una buena cámara pienso en salir corriendo para ver como reaccionarían, pero me pillarían con mi cogerá.
Casi todos los bares tienen cocina y no la cierran hasta el cierre, tres de la mañana o cuatro.
Estoy recordando el mercado central, con la cantidad de marisco enorme y barato. Hoy tenía que haberme pasado para favorecer la gota.
Las chicas del hostel son estudiantes, belga, irlandesas e inglesas que están estudiando en la universidad. El hostel está situado en el barrio de las universidades. De ahí que sea una zona de muchos bares y restaurantes.
Coincido al medio día con un grupo de ingenieros que están trabajando en Santiago. Cambiamos impresiones, más bien ellos me informan.
Beben cerveza, lo normal un litro por cabeza, si es pequeña es una pinta y para dos esta bien una jarra de dos litros para comenzar, Cieza perderá su guinness.
Me invitan a una barbacoa esta noche, digo que no, hoy sábado noche tengo otros planes un poco más... Espero no arrepentirme.
El hospel parece más bien una residencia de estudiantes. Empezaré a estudiar algo.
Comienzo la noche con Tripel... Y cambio de barrio.














Insisto: gracias de nuevo por permitirnos hacer el viaje contigo, a través de tus ojos. Moola. ;)
ResponderEliminarAy,cochinillo que te vas a enfriar¡¡¡ un monton de besos vov s
ResponderEliminarQue diferente, esto parece más europeo, más cultura como la nuestra...Como te las arreglas para hacer amigos en todas partes?
ResponderEliminarNO SE PORQUE TE PREGUNTO ESO CONOCIÉNDOTE. Muchos besos y muchas gracias. Disfruta
Charo