jueves, 27 de diciembre de 2012

TERCER DESTINO EN COSTA RICA



Después de la emotiva despedida de ayer, aunque sabes que ni son, ni eres importante para nadie y solamente por haber compartido ciertos momentos, apena dejar a la gente que te ha caído bien y sabes que jamás volverás a tropezártela, que has coincido en este instante, en este punto del planeta, simplemente porque tenía que suceder. Es curioso que cuando estas de vacaciones, estas más receptivo y aprovechas mejor los momentos compartidos aunque sea con desconocidos, siendo lo único en común el no crear malos rollos y disfrutar. Te hace cómplice y une.

Transcurridas tres horas de viaje de Manuel Antonio a Punta Arenas, una de espera para coger el autobús a Monte Verde y cuatro de trayecto, llegué. Hemos pasado por otra ciudad para ellos grande, Jaco para mi gusto muy turística como podemos tener playas en España, donde están los edificios mas altos que he visto por ahora, pero sin ningún encanto.

No sé a que altitud esta exactamente, pero han sido cuatro horas de subida sin parar incluso muchos tramos sin asfaltar. No se cuantos tipos de paisajes deben existir, me imagino que uno por lugar sería una descripción acertada. Pues el trayecto ha sido sorprendente, dejando valles y montañas abajo, variando la vegetación cada pocos kilómetros. Si vengo en coche y con una cámara de fotos hubiera tardado más, porque hubiera estado parando continuamente. Uno de los momentos para recordar ha sido cuando estábamos muy altos que se veía el Golfo de Nicoya que estará a unos 50 km. (donde se encuentran las islas una de ellas Isla Tortuga), se dibujaba perfectamente. Aunque me han sorprendido troncos entrelazados con raíces casi por la superficie, enredándose y formando un tapiz en relieve en el suelo. He hecho fotos desde el autobús, pero entre el movimiento, cristales y ifhone...

Monte Verde no es muy grande, creo que son muchos días los que he contratado en el hostel, ya veremos aquí por lo que se ve se pueden hacer muchas excursiones. Ha sido un cambio brusco del calor agobiante de Manuel Antonio al fresco de la altitud de la montaña, ya he visto las camas con manta y por lo que se ve llueve muy a menudo. En cuanto a bares, hay algunos restaurantes y dos bares para la noche, precisamente estoy en uno de ellos escribiendo, creo que será el lugar de reunión de Nochevieja, eso o celebrarlo en la habitación, esta vez es mas pequeña, tres camas, hoy una inglesa, otra canadiense y yo.

De todas formas el lugar no trasmite la misma magia que Manuel Antonio, ese embrujo que te hace sentirte bien aunque no estés haciendo nada, simplemente pasear o mirar, sin saber porque. Sólo me lo han producido muy pocas ciudades y es especial cuando no le puedes poner adjetivos, pues Manuel Antonio forma ya parte de esa diminuta lista. Aunque espero ir añadiendo algunas mas.

Algo deparará la noche y estoy receptivo a descubrirlo y compartirlo. Besos mil.























1 comentario:

  1. seguro que enseguida le encuentras un algo o .... disfruta mucho.un besazo

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