domingo, 23 de diciembre de 2012
PLAYA SURFERA
Desayuno y me digo de dar un paseo, empiezo a caminar y al final aprovechando que era cuesta abajo llego a las playas de Manuel Antonio, (lo de subir esos 5 km) lo dejaré para cuando este mas entrenado, ha sido un paseo agradable. Una vez abajo en vez de dirigirme a la izquierda camino hacia el parque he optado por la inmensa playa de la derecha, es curioso como no se ve ni un bote, plásticos, ni un simple papel, todo muy limpio, no es que existan muchas papeleras, pero aquí todos cuidan el medio ambiente. El paseo ha sido largo hasta recorrer la playa hasta el final, cada vez con menos gente. Por lo que se ve la parte final era nudista hasta que en el dos mil siete llego un italiano y construyo un pequeño hotel y le molesta este tipo de comportamientos. Es una pena que venga alguien de fuera e imponga comportamientos distintos, simplemente por que no los comparta, así de indignados y con motivos están. De lo que me he dado cuenta es que casi todos los negocios están en manos de extranjeros y es una pena, un país con estos recursos naturales, que no estén en sus manos, y ellos sólo para trabajarlos. Incluso parcelas paradisiacas se pueden comprar a píe de playa, parece que aquí no hay ley de costas, teniendo "plata" puedes comprar cualquier cosa, salvando los Parques Naturales. Ya al final de la playa muchos surferos, alquilando tablas e incluso dando lecciones, me veis tomando unas clases, quién sabe lo mismo me animo. Música jamaicana, actual se iba mezclando mientras marcaban detalles de una competición, por lo que se ve es habitual hacerlas los sábados por la mañana en tandas de chicas y chicos. Yo me he dedicado a observar los "diseños de las tablas", entretenido cuanto menos.
Por la tarde desde el bar "barba roja" (nombre también apropiado para mi), he visto uno de los atardeceres mas bonitos de mi vida. Hay uno que me encanta y es el de Murcia por su luz, esos colores sólo se ven en el valle; el de Asila en el faro, en Marruecos y el de aquí, tomándome una margarita, todo verde hasta confundirse con el mar, algunos barcos y el sol diciendo adiós, son las cosas que apetecen compartirlas con alguien, pero que todos deberíamos ver aunque sea una vez en la vida, las fotos sin la música de fondo, olores de plantas y colores de monte, cielo y mar fundiéndose en la oscuridad, no es lo mismo. No sabía si acostarme ya, pensando que otro día así no debería fastidiarse por nada del mundo, pero me fui a ducharme, para cambiarme y salir de nuevo.
No hubo nada que estropeara el día, todo lo contrario más gente interesante. Primer destino vuelta al "barba roja", un buen sitio para comenzar de nuevo la noche, esta vez conocí a una pareja de italianos, ella me informaba de los lugares donde habían estado, mientras yo de los míos, ya que no los conocían. La noche tampoco ofreció muchas mas cosas, tampoco era necesario, conversaciones agradables con gente agradable, tampoco se puede ni debe pedir mas. Otro día afortunadamente para recordar. ¡Pura vida!
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preciosa la playa,en la siguiente foto,te quiero ver con la vela en el mar¡¡ besazos
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