viernes, 21 de diciembre de 2012

MANUEL ANTONIO




Tres horas y media de paisajes para llegar a Manuel Antonio, lo único en común con los de los días anteriores es que son verdes aparte de impresionantes. El camino ha sido muy ameno con una chica que me estaba explicando cosas de Costa Rica, su pueblo Quitos, costumbres etc, un viaje agradable por el contraste de paisaje que ha empezado por montaña, ciertas laderas, llano con inmensos palmerales y sin parar de cruzar ríos, creo que hay alrededor de sesenta sin contabilizar los afluentes, imaginad todo eso en un país que mide unos 100 km de ancho por unos cuatrocientos de largo, que por cierto dicen que los días claros desde el volcán que fui, Toás se puede ver la costa del Caribe y la del Atlántico, ¡yo apenas veía el cráter!

Conforme salíamos de San José e íbamos a la costa, iban desapareciendo los alambres de espino de las casas, al igual que conforme nos acercábamos a la costa ya no eran las casas tan típicas (por cierto haré más fotos para los que me las pedís. Quitos un pueblo pequeño, cuadriculado pero se nota muy acogedor, a quince minutos me espera mi destino, Manuel Antonio, me asusto viendo que vamos subiendo la montaña, tendremos que pasarla para llegar a la costa, pero no el la parte más alta me dice el conductor que es mi parada, justo enfrente del hostel, que reconozco por el nombre y en el centro de Manuel Antonio. Casas , hoteles, tiendas, en fin zona turística a lo largo de la carretera, a derecha e izquierda y aprovechando las subidas y bajadas, menos mal que me informado y hay un autobús que baja cada media hora al parque y a las playas. Todavía no he decidido que haré mañana, si parque o playa, cuando baje del autobús decidiré si giro a la izquierda o derecha. Y esta noche no se que me deparara el futuro, por lo menos información de sitios tengo y preguntando se conoce gente.

Por la tarde estuve paseando por las cuestas de Manuel Antonio, viendo los garitos multicolor camuflados la mayoría entre la maleza y escuchando el sonido de los pájaros y animales. Mucho calor y humedad como nosotros en agosto, pero multiplicado no se muy bien por cuanto, de estar en San José con una manta fina a estar aquí con todos los ventiladores puestos hay una diferencia y más cuando me toca un colchón con el plástico puesto, eso siempre ayuda. Me marcho hacía abajo a ver que veo.

Besos mil.





















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