viernes, 28 de diciembre de 2012

DÍA EN MONTEVERDE



Me encanta cuando me salen los cuernecicos de diablillo. Se que desde el principio no dudasteis de mi, aunque por algunos mensajes algunos os creísteis lo de mi vuelta. Eso será cuando no me queque más dinero, pero por ahora pienso seguir compartiendo todo esto con vosotros y quién sabe si hay algún lugar para un pelirrojo por estas tierras.

Un desayuno contundente en el hostel para poder aguantar todas las cuestas que hay en Monte verde, hoy planificando lo que haré todos estos días, por lo pronto hoy me quedaré todo el día aquí, visitando las cosas que se pueden hacer a pie y estén cerca, como por ejemplo el ranario, in sectario y mariposario, no confundir que lugar donde nos reunimos los mariposones. De todas formas he preguntado y la respuesta ha sido de larvas, gusanos y crisálidas. Como la mayoría eran americanos, a mi me han puesto en el grupo de los torpes que no controlan mucho el inglés, con lo cual he tenido para mi sólo una guía, un poco convencional, pero he apreciado muchas especies de ranas del país, unas venenosas y otros no, aparte de sapos, algunas tan diminutas y camufladas que era prácticamente imposible encontrarlas, aunque al final he cogido gran soltura y en muchas ocasiones he sido yo quien le ha dicho a la guía donde localizarlas, esta noche volveré de nuevo, ya que muchas tienen la actividad nocturna y es cuando se pueden apreciar. Curioso es que las mas pequeñas son las mas venenosas, como algo tan pequeño puede llegar a matar. Sobre todo esta visita se la he dedicado a un amigo, Javier gran amante de las ranas, estando tan cerca no podía dejar pasar la ocasión de hacer alguna mala foto y más con lo perfeccionista que tu eres.

Es cierto que en la visita de la noche las ranas estaban mas activas, excepto las pequeñas venenosas que son diurnas, un sin fin de sonidos se iban apoderando del ranario por su intensa actividad de vida. Ranas donde apreciar sus colore, decoradas como si fueran de plástico y no fueran reales y las ves moverse y sabes que no son simples esculturas, todos con las linternas diciéndonos, allí, debajo de esa hoja, tras el tronco, en la esquina...

Por lo demás, Monte Verde es un lugar pequeño, pero tampoco busco mucha actividad, un sitio tranquilo, apenas cuatro calles, pero con gente muy acogedora, donde como en el resto del país nunca les falta una sonrisa, la mayoría se dedica a la agricultura por toda esta cordillera, aunque de los ocho mil que viven por esta comarca, son pocos los que se encuentran en Monteverde y todo dirigido a los turistas, me informan que este fue el primer destino del mundo, incluso antes de que existiera el ecoturismo, y es fácil de creer viendo el entorno y como no hay mucha actividad nocturna o de monumentos, me dedicaré a la parte de naturaleza y aventura. Creo que el último de año cometeré una gran locura, sólo para celebrar un buen comienzo de año.

De nuevo, besos mil.




































































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