domingo, 23 de diciembre de 2012

CHO... XII

Parece el día de los perros en la playa, hay muchos y les esta permitido el baño.

No hay como cortar un trozo de esponja, rebajarle cuadraditos donde quepan las monedas de distinto tamaño, colocarlo en el autobús y que esa sea la caja de cobros. Hay que buscar soluciones para mejorar la vida. (Foto mal tomada, pero no quiero ofender)

En la playa:
-tu eres español
-si
-te he reconocido por la nariz, porque por la piel no.
No sabía que tenía nariz española.

Botellas de plástico atravesadas de culo a tapón, unas ocho y estas alrededor de un círculo formando un bidón, refrescos dentro. Puro reciclaje.

Juegan al fútbol pero sin portero, ya que es de los puestos más aburridos, reducen la portería a clavar dos trozos de madera con una separación de 50 o 60 cm. Todos juegan, 4 o 20 jugadores.


Un chico en un puesto artesanal vende algo, me acerco y le preguntó que qué es, me responde que unos cuchillos (de madera) que envuelve en una pasta negra a modo de funda de la hoja, a la cual le graba dibujos antes de que seque y coloca sobre una hoja.

En un bar de surferos. Tengo que ir introduciéndome en este mundo poco a poco.

Dos horas de lluvia, huele a tierra mojada y tranquilidad.

Subiendo al "salsipuedes" escalones de piedra y chinarro, no veo el penúltimo y aterrizo sobre el chinarro, barriga y estómago desollado. Menos mal que es temprano. Me han invitado a la cerveza.

Gato y perro jugando entre las mesas. Me gusta.

Unos nachos con ensalada, por cortesía. ¿Será por el porrazo?

Con Bob Marley y yo simplemente despeinado.

Con dos nativos de cháchara, uno es uno de los que me ha rescatado, el otro... Quiere que nos hagamos fotos para que luego las pongan en el bar.

Cervezas con hielo. Las probaréA en otra ocasión.

Te chocas los nudillos con el puño cerrado mientras dices "pura vida" a los que no somos de aquí nos queda tan ridículo cuando nos lo hacen...

Voy presumiendo de tener restaurante en Murcia. ¡Cómo sí lo tuviera! No desconecto.

Comienza la temporada alta, choca que el verano no sea julio, agosto ni septiembre; sino que acaba de empezar, enero, febrero y marzo. Es una estación no unos meses.

Acabo de comprobar que mi compañero de cuarto tenía una cita a ciegas. Yo en el "salsipuedes" se presentan dos chicas preguntando por un chico, al rato les dicen ellas que si el bar no es barba roja, le indican que es el de al lado. Pago, salgo esta vez sin caerme y cuando llego los veo a los tres sentados. Deseo que lo disfruten.

Acabo de borrar la última pista. Una sensación de taquicardia serena. No me lo creo y me siento como si me hubiera amputado algo. Es un comienzo.

A Papa Noel le pido cambiar de sentimientos. Primero hay que creer y no es el caso.

Acabo de verme en el espejo, careto fucsia, mañana nada de sol, si acaso mosquitera cubriéndome entero. Aunque me hace juego con pantorrillas y espalda. Así no se sentirán discriminadas.

Me apetece montar en paracaídas tirado por una lancha. Es cuestión de proponérselo.

Unos americanos me invitan a jugar al billar, dos contra dos, ¡qué malo soy! Sólo me falta romper la tela, me invitan a una segunda. Beben estar muy aburridos.

1 comentario:

  1. perfecto,lo de los perros en la playa;para cuando lleves a judro....besos

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