El paisaje hasta llegar a Asunción son de kilómetros y kilómetros de restas interminables, por fin llanuras y arbolado, palmeras de las bajas que se encuentran en los jardines, mezcladas con algún vacuno o cabras. Por fin la llegada a Asunción, mi primera necesidad es un buena ducha con agua caliente. La ciudad muy plana y de gran extensión, donde parece que todo gira en una gran calle, seguida de otra y pocas manzanas a derecha e izquierda, un ancho río, donde después de casi una hora llegamos a la terminal. Desconozco donde me alojaré por la falta de internet en los destinos anteriores al final con un taxista cambio en moneda local y me lleva a un Hostel céntrico, aquí ya la ciudad cambia de aspecto, junto a la bahía del río, algún que otro edificio colonial, catedral e iglesia. Buena ducha y una cerveza en un bar cercano. Sólo quiero dormir aunque a la mañana siguiente mi propósito fue eso, sólo un deseo. Mañana recorriendo el centro y pensando en el siguiente destino aproximándome a Argentina.
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Días extraños en los que nada parece realidad kilómetros y kilómetros, autobús tras autobús, como en una nube y como desde fuera vas deambulando por el mundo, sin prestar atención a la realidad por que no hay nada que realmente te llame la atención por miles de cosas que sucedan a tu alrededor.
Alguien ha decidido por ti tu destino, bastan dos mensajes avisándole y uno de confirmación, eso es lo único que eres para una persona que para ti es importante, todo se reduce a ser nada, ni una explicación, ni una llamada dando lo cara. Tres mensajes que te cambian el futuro sin tu decidirlo ni participar, gratuitamente, te sientes aparte de nada, mucho más mierda, porque el dolor te puede. Un sabor amargo al final del viaje que sabes que pasará y sólo quedará lo bueno de estos meses, pero cuando no eres tu quien ha decidido el final duele.
Después de días de tormenta, viene la calma y así la he estado esperando aunque de vez en cuando vienen nubarrones. Si tenía wi-fi para mandar el blog, lo que no podía era escribir o de una forma que no saliera realmente como me he sentido estas semanas, muchas cosas removidas desde el fango que creía que estaban fosilizadas o en proceso avanzado, nada más lejos de la realidad. Pero estos post son para que disfrutéis, bastante tenemos en el día a día para que yo plasme de forma gratuita "mierda" que es mía. Lo cierto que desde la distancia y la soledad todo tiende a magnificarse pero el tiempo lo apacigua y va calmando poco a poco. El viaje llega a su fin y ya emprendí el regreso poco a poco hasta Buenos Aires. Días... y días pues no se disfruta de la misma forma sabiendo que ya los tienes los días contados, donde al final el cuerpo dice basta y explota de una manera u otra, en mi caso necesitaba calma y lo hizo en forma de bronquitis. Me faltaba esta experiencia, han pasado muchas cosas en estos meses e intensas, robos, atracos, fracturas y miles de anécdotas positivas, sólo faltaba encontrarme con las tarjetas del banco bloqueadas y sin poder pagar las estancias, viajes, comidas ni el médico, por lo cual tengo que agradecer a que me pasara y tener que buscarme la vida por mucho agobio que tuviera, sabiendo siempre que de una forma u otra se solucionaría. Agradecer a la gente del Hostel sus mimos y la atención con su seguro médico y cuidados los días de cama y fiebre.Una vez todo resuelto cambio de billete y esperar al día diecisiete para el retorno. Estos días me los tomaré tranquilo, recorriendo de nuevo lugares de Buenos Aires e intentando distraerme lo máximo para que los pensamientos no fluyan de una manera gratuita. Todo es por un motivo y para bien, es lo que siempre he dicho y en este caso me lo aplico y repito constantemente, aunque en este preciso momento me cueste verlo, pero se que es para mejor. Hay que volver y se vuelve por muchos planes inmediatos que tuviera, los planes son para cambiarlos y es hora de cambiar algunos, por muy obligados que sean. Lo mejor, todos vosotros que pronto os podré ver y abrazar y lo que en estos días cada vez me va apeteciendo más. No creo que escriba de aquí al final, primero por que no creo que sucedan muchas cosas de interés, aunque estaré receptivo por lo que pudiera acontecer a mi alrededor.
Ahora desde la calma ya puedo decir que han sido días duros que había que pasarlos, tal vez en soledad para poder recrearme un poco en el fango, para intentar analizar y saber donde realmente me encuentro. Saber que estoy condenado a estar enamorado. Que todo es por algo y para mejor, aunque en este preciso momento no logre verlo, pero se que es porque algo bueno esta cerca. Tiempo de analizar tantas cosas, que he pasado como un fantasma por estas últimas semanas. Me reconforta la vuelta por ver a mi familia, a muchos de vosotros. Pero tiene que ser así y así será. Desde la calma puedo decir que os quiero y que nos vemos pronto porque así tiene que ser. Todo tiene un comienzo y un final. Aunque no planeado este es el final. Nos vemos a partir del diecisiete de Mayo.
Besos mil.
P. D. Tengo problemas en la aduana con el contenedor de miles y miles de regalos. No se sí podré solucionarlo, los daré por regalados.


















Te queremos...
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